Las hermanas Marta y Cristina Álvarez ostentan el control y lideran la transformación del gigante español del retail.
Judith Victoria Cherquis
Marta Álvarez hizo historia al convertirse en la primera mujer que presidía El Corte Inglés en julio de 2019. Lo que parecía una simple renovación institucional marcó, en realidad, el comienzo de una transformación profunda. Cinco años después, el grupo ha dejado atrás su pasado de dirección familiar y ha adoptado un modelo profesional. Al frente, continúan Marta y Cristina Álvarez Guil, las dos hermanas que heredaron la voluntad —y buena parte del capital— del expresidente Isidoro Álvarez.
Lo que parecía imposible para una empresa tradicionalmente dominada por hombres se ha convertido en una realidad. El Consejo de Administración de El Corte Inglés está hoy dominado por mujeres. Y no se trata solo de una presencia simbólica, tienen la mayoría accionarial, los votos clave y la visión que impulsa la nueva etapa.
Un imperio en manos de mujeres
El Corte Inglés opera hoy 79 grandes almacenes en España y dos en Portugal, además de 54 outlets, supermercados, viajes, seguros y centros Hipercor. Es uno de los mayores propietarios inmobiliarios, con activos valorados en más de 16.000 millones de euros.
Pero su transformación más significativa no está en las cifras ni en los inmuebles. Está en el hecho de que una empresa creada y dirigida históricamente por hombres ha sido revitalizada, saneada y relanzada bajo el liderazgo de mujeres.
Marta y Cristina no solo han conseguido el control, sino que han logrado profesionalizar la gestión sin perder el espíritu familiar. Rodeadas de otras accionistas como Carlota Areces y Paloma García Peña, han redefinido lo que significa liderar El Corte Inglés en el siglo XXI.
Del núcleo familiar al control institucional femenino
Con el tiempo, Marta y Cristina Álvarez, no solo consolidaron su poder. También lo feminizaron. Hoy, el Consejo de Administración está dominado por:
- Marta y Cristina Álvarez controlan conjuntamente el 58,4% del grupo a través de la Fundación Ramón Areces (40%) y la sociedad Cartera IASA (18,4%).
- Carlota Areces Galán, representante de Corporación Ceslar (9,6%), la sociedad de los herederos de Luis Areces.
- Paloma García Peña, en nombre de Cartera Mancor (8%), los descendientes de César Rodríguez, uno de los socios fundadores.
El bloque femenino en el Consejo tiene mayoría absoluta. A ellas se suman solo dos hombres con representación relevante: Ignacio Garralda, presidente de Mutua Madrileña, accionista con 8%, y el jeque catarí Hamad bin Jassim Al Thani, que mantiene un 5,53% a través de la sociedad Primefin, aunque no tiene asiento fijo en el Consejo.
Una transformación silenciosa y radical
El cambio más notorio en la gestión llegó en julio de 2024 con la incorporación de Gastón Bottazzini, como consejero delegado. El ex CEO de Falabella, considerada la empresa de retail más grande y valiosa de Latinoamérica, es el primer ejecutivo profesional —ajeno a la familia o al grupo— que ocupa el cargo desde su fundación.
La llegada de Bottazzini coincidió con el fin de la Comisión Ejecutiva Delegada (abril de 2025), un órgano de poder interno dominado por Marta y Cristina Álvarez desde la salida de Dimas Gimeno. La supresión de ese instrumento marcó el paso definitivo hacia una gobernanza moderna, con separación real entre propiedad y gestión.
Bajo la presidencia no ejecutiva de Marta Álvarez, Bottazzini ha organizado un equipo profesional con perfiles internacionales y experiencia operativa. En este marco, se despidió al histórico Víctor del Pozo y recientemente a José María Folache, quien lideraba la división Retail.
El objetivo es claro: implementar el ambicioso Plan Estratégico 2025–2030, diseñado por McKinsey. El plan apunta a un modelo más ágil, digital y con foco en eficiencia operativa.
Resultados que avalan la transición
Los resultados del ejercicio fiscal 2023–2024, presentados en junio, han sido los mejores desde 2009:
- Beneficio neto: 512 millones de euros, un 6,7% más.
- EBITDA: 1.209 millones (+12%).
- Reducción de deuda neta: hasta 1.200 millones, su nivel más bajo en 15 años.
- Primer semestre fiscal 2024–2025: 203 millones de euros (+11%).
A esto se suma un dividendo histórico de 225 millones de euros, aprobado en la Junta de julio 2025. El principal beneficiario ha sido el bloque liderado por las hermanas Álvarez, que junto a la Fundación Ramón Areces controlan el 58% del capital.
Además, la inversión catarí también ha salido beneficiada. El paquete accionarial de Primefin se ha revalorizado un 12% en 2025 y alcanza un valor estimado de 714 millones de euros.
Hacia una nueva cultura empresarial
La transformación no es solo económica. Marta Álvarez ha impulsado un cambio de cultura organizativa que prioriza la profesionalización, la meritocracia y la eficiencia. La nueva estructura incluye cuatro direcciones transversales: transformación, operaciones, tecnología y personas. Se han robotizado áreas de logística, desinvertido activos no estratégicos y reforzado la operativa omnicanal. El objetivo previsible es preparar al grupo para una posible salida a bolsa antes de 2028, algo que durante décadas fue considerado un tabú.
Herederas, adoptadas y firmes
La historia de Marta y Cristina es conocida, pero no deja de ser reveladora. Adoptadas por Isidoro Álvarez —sobrino del fundador Ramón Areces— tras décadas de convivencia con su madre, María José Guil, las hermanas fueron discretamente integradas al núcleo de poder durante los años de esplendor del grupo. En 2003, cambiaron su primer apellido por el de Álvarez. Y tras la muerte del patriarca en 2014, iniciaron una silenciosa pero contundente guerra por el control.
Durante cinco años, el enfrentamiento con su primo Dimas Gimeno —designado presidente tras la muerte de Isidoro— dividió al Consejo. Finalmente, en 2018, las hermanas lograron su destitución con el apoyo mayoritario de los consejeros. Un año después, Marta asumía la presidencia del grupo. Comenzaba una nueva era.
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