La FAPE condena el acoso al periodista Javier Ruiz por parte del activista Vito Quiles. El caso escala tras nuevas denuncias públicas del presentador de RTVE.
Judith Victoria Cherquis
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España condena el acoso que sufre el periodista por parte del activista Vito Quiles. La organización rechaza la difusión de imágenes personales y la persecución en el entorno privado del periodista. Además, la FAPE recuerda que ya ha advertido en otras ocasiones sobre prácticas similares. También subraya que estas actuaciones no forman parte del ejercicio del periodismo. Por tanto, insiste en que la libertad de expresión no ampara conductas de acoso.
Nuevas denuncias públicas de Javier Ruiz
El propio Javier Ruiz denuncia un nuevo episodio donde afirma que Vito Quiles acude a las inmediaciones de su domicilio por segundo día consecutivo esta misma semana. Además, señala que difunde imágenes del entorno de su vivienda.
Ruiz declara que la situación forma parte de una campaña de acoso. También difunde vídeos en los que se observa un vehículo saliendo de un aparcamiento y personas grabando el acceso a un portal. Según su relato, estos hechos buscan intimidación y exposición pública de su vida privada.
En sus mensajes públicos, el periodista plantea dudas sobre la repetición de los hechos. Además, cuestiona si se trata de una coincidencia o de una campaña organizada.
Reacciones en el entorno mediático
El caso genera reacciones entre compañeros de profesión. El colaborador Hugo Pereira expresa apoyo público a Javier Ruiz. Además, califica la situación como indignante y muestra respaldo al periodista.
También la colaboradora Sarah Santaolalla se pronuncia en redes sociales. Afirma que se trata de un intento de intimidación y denuncia la exposición de la dirección del domicilio. Sus mensajes reflejan un clima de tensión en el entorno mediático.
Debate sobre límites del periodismo y la vida privada
La FAPE insiste en diferenciar el trabajo periodístico del acoso personal. Además, recalca que la difusión de imágenes de domicilios privados vulnera principios básicos de protección.
Por tanto, la organización reclama respeto a los límites deontológicos. También pide reforzar la protección de los profesionales de la información frente a prácticas de hostigamiento.