Un informe de la Fundación Adecco da cuenta de que las familias con hijos con discapacidad no tienen una red de contención.
Eva Marabotto
A pocos días de la celebración del Día Internacional de las Familias el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco presenta su decimocuarto informe Discapacidad y Familia. Esta investigación tiene el objetivo de visibilizar la situación de los hogares que conviven con la discapacidad. A la vez, explora los retos a los que se enfrentan y reivindica el apoyo que merecen para avanzar en igualdad de oportunidades. También describe los procesos de adaptación que viven estos grupos familiares. Las conclusiones se basan en una encuesta a 364 familias que tienen hijos con discapacidad.
La soledad de las familias con hijos con discapacidad
"Las familias con personas con discapacidad experimentan un extra de vulnerabilidad que no se limita al plano económico. A menudo se manifiesta también en forma de agotamiento emocional, falta de comprensión por parte del entorno o sensación de soledad", explican desde Fundación Adecco.
A la vez apunta que cuando se sienten parte de una red, las familias con hijos con discapacidad tienen más herramientas para favorecer su autonomía. Esto favorece su desarrollo para una vida independiente.
Según los resultados del estudio, la mayoría de las personas con discapacidad en edad laboral (64,5%) no participan en el empleo. Esto se debe a barreras como el desconocimiento, la sobreprotección familiar, la ausencia de itinerarios formativos o los prejuicios sociales y empresariales. Así, su tasa de actividad alcanza el 35,5%, una cifra que asciende hasta el 78,5% para el resto de la población.
La brecha en la inserción laboral
El informe da cuenta de que en ausencia de recursos y de una orientación adecuada, es frecuente que no se estimulen de forma plena las capacidades y la autonomía de los niños y niñas. Como consecuencia, al llegar a la edad adulta, muchas personas con discapacidad no han alcanzado su máximo potencial funcional.
Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “La baja participación de las personas con discapacidad en el mercado laboral no es una circunstancia puntual. Es una realidad estructural que arrastramos desde hace décadas. Si queremos revertirla, no hay otro camino que empezar a trabajar desde la infancia. Sin una intervención temprana, continuada y especializada, muchas personas con discapacidad alcanzan la edad adulta sin haber desarrollado las competencias necesarias para acceder al empleo. Hay que apostar por un modelo de acompañamiento integral, sostenido en el tiempo y basado en intervenciones tempranas y personalizadas. Debe potenciar las habilidades de las personas con discapacidad desde las primeras etapas de vida".
Los sentimientos que predominan ante un diagnóstico de discapacidad
La encuesta revela que el miedo (93,4%), la desorientación (84,2%), la tristeza (78,8%) y la soledad (73,3%) son las sensaciones iniciales tras el diagnóstico. Esto refleja una importante vulnerabilidad emocional de las familias con personas con discapacidad. Otros sentimientos son el alivio (37,4%) y la incomprensión (35,5%).
En este enlace se puede leer el informe completo sobre las percepciones de las familias que tienen hijos con discapacidad.