Esta iniciativa digital coordinada por el español Luis Martí Bonmatí pretende transformar la medicina de precisión mediante el uso masivo de datos clínicos.
Eva Marabotto
La información médica disponible en el continente afronta un escenario de alta dispersión. Actualmente se generan en Europa más de mil millones de estudios de imagen médica cada año. Sin embargo, menos del 0,01% de estos archivos se reutilizan para la investigación o la innovación científica. Para revertir esta situación, la Comisión Europea impulsa el proyecto EUCAIM, una infraestructura federada que integra repositorios de imágenes, datos moleculares y laboratorios de distintos países.
El catedrático de Radiología y académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), Luis Martí Bonmatí, ejerce como coordinador científico de esta plataforma digital. Una red europea busca potenciar el diagnóstico con IA para corregir la fragmentación de los datos sanitarios actuales. El especialista detalló en una sesión científica que este entramado tecnológico unirá bancos de datos nacionales y europeos bajo los estándares de seguridad de la Unión Europea.
Objetivos y funcionamiento del atlas federado de oncología
La plataforma no trasladará los archivos confidenciales a un único servidor centralizado. Los hospitales conservarán la información localmente mientras los sistemas informáticos aprenden de forma conjunta mediante algoritmos avanzados. El programa exige la aplicación de técnicas de doble pseudoanonimización para sustituir las identidades reales por códigos numéricos. Este proceso impide por completo la identificación de los pacientes en las investigaciones transfronterizas.
El consorcio europeo reúne a un total de 94 organizaciones pertenecientes a 17 países comunitarios. Las previsiones del equipo técnico estiman la recopilación de más de 60 millones de imágenes oncológicas anonimas para el año 2027. La herramienta incluirá radiografías, resonancias magnéticas, tomografías computarizadas y ecografías en un ecosistema común. De esta manera, las máquinas podrán comparar miles de señales simultáneas para identificar patrones invisibles al ojo humano.
El impacto real de la tecnología en las consultas médicas
El desarrollo tecnológico busca estimar qué alteraciones tisulares pueden ocurrir antes de que aparezca una lesión evidente. Las previsiones del proyecto apuntan a que en dos años estarán disponibles las primeras soluciones de asistencia para la toma de decisiones clínicas. Los facultativos dispondrán de una capa extra de información estadística para diseñar tratamientos personalizados y realizar controles más estrictos.
"La transformación digital de la salud y el uso de la inteligencia artificial aplicada a datos, incluyendo los biomarcadores de imagen, ayudará a afrontar los retos actuales con más eficiencia", subrayó Martí Bonmatí. El coordinador recordó que las imágenes médicas resultan fundamentales para prevenir, diagnosticar y tratar correctamente más del 80% de las patologías globales. Una red europea busca potenciar el diagnóstico con IA con el fin de asegurar un acceso equitativo a estas innovaciones en todas las regiones del continente.