La UMA investiga una estrategia antiviral frente al SARS-CoV-2

mayo 19, 2026
Tiempo de lectura: 2 mins
Ana Grande, catedrática del Departamento de Biología Celular, Genética y Fisiología de la UMA.
Ana Grande, catedrática del Departamento de Biología Celular, Genética y Fisiología de la UMA.

Científicos andaluces diseñan un tratamiento de doble acción frente al SARS-CoV-2, el patógeno responsable de causar la COVID-19.

Eva Marabotto

Un trabajo de la Universidad de Málaga propone un sistema inédito para combatir las infecciones respiratorias. Específicamente, el método desestabiliza el genoma del virus de forma simultánea. Este hallazgo facilita la creación de medicamentos capaces de frenar futuras pandemias. Así, los investigadores buscan alternativas ante la pérdida de eficacia de las vacunas tradicionales frente a las mutaciones.

Por estos días, los resultados de este estudio aparecen publicados en la prestigiosa revista científica "Antimicrobial Agents and Chemotherapy". Esta investigación constituye la base de la tesis doctoral de Sergio Ortega Del Campo. El biólogo defendió su trabajo en el Programa de Doctorado de Biología Molecular y Celular. Actualmente, la propuesta abre vías terapéuticas más eficaces ante patógenos emergentes y variantes resistentes.

Mecanismos combinados contra la replicación

Concretamente, el tratamiento utiliza dos enfoques farmacológicos complementarios que potencian su efecto de manera conjunta. Así, los expertos diseñan una nueva estrategia antiviral frente al SARS-CoV-2, el patógeno responsable de causar la COVID-19 para bloquear los procesos biológicos del virus. Específicamente, la primera herramienta consiste en pequeños péptidos artificiales. Estas moléculas impiden la copia del material genético y frenan la evasión del sistema inmune.

En cambio, la segunda parte del proceso emplea un compuesto químico denominado 5-fluorouracilo. Esta sustancia introduce fallos masivos durante la multiplicación celular del agente infeccioso. La catedrática del Departamento de Biología Celular de la institución malagueña Ana Grande lidera este proyecto científico. Grande señala las ventajas del sistema: "De manera independiente, ambos mecanismos reducen la capacidad del virus para infectar".

En ese sentido, la científica detalla que la combinación produce un efecto sinérgico muy potente en los cultivos. El coronavirus sufre una acumulación de mutaciones perjudiciales durante el ensayo. El patógeno entra en una situación biológica de catástrofe de error. Grande añade una ventaja fundamental para la medicina actual: "Las proteínas virales a las que se dirigen los péptidos están altamente conservadas". Esta característica permitirá fabricar antivirales de amplio espectro.

Colaboración entre centros de investigación

La investigación requiere la participación de múltiples instituciones sanitarias y académicas del país. En el proyecto colaboran expertos de IBIMA Plataforma BIONAND y del Hospital Universitario Virgen de la Victoria. Además, el centro IDIBE de la Universidad Miguel Hernández también aporta sus laboratorios. El Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y la Universidad Autónoma de Madrid completan el equipo junto a la Fundación Jiménez Díaz.

Concretamente, la alianza permite analizar el problema desde el diseño informático hasta la fase de laboratorio. Entonces, los promotores diseñan una nueva estrategia antiviral frente al SARS-CoV-2, el patógeno responsable de causar la COVID-19 con objetivos comerciales a largo plazo. Los autores ya han solicitado una patente oficial para proteger su descubrimiento. La Junta de Andalucía y los fondos europeos FEDER financian esta línea de desarrollo tecnológico.

Noticias relacionadas: 

El COVID persistente deja una huella inmunitaria distinta

La Universidad de Salamanca publicó dos estudios sobre Covid persistente

Últimas noticias

Las más leídas

No te lo pierdas