La AIMC impulsa nuevo pliego de medición de audiencias digitales para publicidad.
Eva Marabotto
La Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) ha dado un paso decisivo al difundir el pliego para medición de audiencias digitales que regirá el mercado español a partir de 2026. Esta entidad, que actúa como el referente en la investigación de audiencias en España, busca garantizar un marco de transparencia y consenso para todos los agentes del sector. Con la publicación de este documento técnico, se inicia formalmente el proceso para seleccionar al próximo "medidor recomendado" de la industria.
Un aspecto fundamental de este pliego para medición de audiencias digitales es la integración de metodologías híbridas que combinen datos censales con información de panel. Según el documento, se priorizará el uso de datos reales y contrastables frente a las estimaciones para ofrecer una fotografía fiel de la navegación multidispositivo. Además, el sistema deberá ser homologable con proyectos de medición cross-media como Halo u Origin.
El proceso y los plazos
El nuevo pliego para medición de audiencias digitales establece que el plazo para la recepción de propuestas finalizará el próximo 24 de abril de 2026. Tras una fase de análisis y defensa de las ofertas, la Junta Directiva de la AIMC estima comunicar el fallo definitivo en junio de ese mismo año. El objetivo central es implementar un modelo de servicio propio gestionado por un instituto de investigación independiente.
Para asegurar la calidad del proceso, la AIMC ha constituido un Comité Técnico Digital (CTD) integrado por profesionales de diversos sectores de la comunicación. Este grupo multidisciplinar cuenta con representantes de televisiones, radios, diarios nacionales y regionales, revistas, agencias de medios y anunciantes. Expertos como Santiago Gómez de Atresmedia o Fernando Hernáiz de Mediaset forman parte de este equipo encargado de valorar las ofertas.
Algunos requisitos
La figura del medidor seleccionado tendrá la responsabilidad de adaptarse a las normativas de privacidad y a la evolución tecnológica constante. El pliego exige que los licitadores mantengan una estructura sólida de operación en España para dar soporte directo al mercado local. Asimismo, se contempla la posibilidad de que el dato oficial sea el resultado de soluciones híbridas entre distintas empresas especializadas.
Una de las grandes novedades planteadas es la futura creación de un panel digital propiedad de la propia industria. Aunque este proyecto se tramitará de forma paralela por cuestiones de financiación, el adjudicatario deberá estar preparado para su posible integración. Esta iniciativa busca dotar al sistema de una mayor trazabilidad y control por parte de los propios medios y agencias.
Auditoría continua e independiente
El pliego también pone el foco en la auditoría continua e independiente del sistema de medición. Los licitadores deben comprometerse a que sus herramientas y procesos sean supervisados por terceros ajenos al operador. Esto garantiza que los resultados finales cuenten con la confianza necesaria para la planificación publicitaria y el análisis de contenidos.
En cuanto a la explotación de datos, la herramienta de análisis resultante deberá ser accesible vía web y permitir el acceso a través de API. Se requiere una alta granularidad temporal, permitiendo consultas de datos mensuales, promedios diarios e incluso datos por franjas horarias. El sistema facilitará a los usuarios la creación de curvas de cobertura y la preevaluación de campañas publicitarias.
La implementación del nuevo medidor contempla un calendario que incluye la entrega de un Producto Mínimo Viable (MVP). Este producto inicial deberá estar operativo antes de enero de 2027 para asegurar la transición tras el fin del acuerdo marco actual. Los primeros datos generados deberán ser validados previamente por el Comité Técnico Digital antes de su difusión pública.
La AIMC subraya que este concurso no busca un "medidor oficial", sino uno "recomendado" que cuente con el respaldo mayoritario. Con ello se pretende impulsar el negocio digital español sobre bases firmes y metodologías que pongan al individuo en el centro de la medición. El éxito de esta convocatoria dependerá de la capacidad de los licitadores para equilibrar el rigor técnico con la viabilidad económica.