La multinacional sueca de muebles activa la búsqueda de locales para expandirse en ciudades de más de 100.000 habitantes.
Redacción
El grupo sueco Ikea ha reforzado su plan de expansión en España. Para eso busca inmuebles para implantar un modelo de tiendas compactas. Este formato requiere naves de entre 2.000 y 4.000 metros cuadrados. Los espacios deben situarse en una sola planta dentro de parques comerciales. Las ubicaciones seleccionadas se situarán a las afueras de ciudades con más de 100.000 habitantes. La corporación necesita que los locales dispongan de zonas de carga y estén listos para su uso.
La empresa ya ha habilitado un correo electrónico institucional para recibir propuestas de propietarios interesados. Este concepto inmobiliario ya funciona en localidades como Granada, Torrejón, Leganés, Vitoria o Girona. La experiencia de compra mantiene los estándares habituales del grupo en su red de distribución.
Inversión millonaria y creación de empleo
El desarrollo del plan de expansión de Ikea en España supondrá la apertura de 15 tiendas en cuatro años. La dirección prevé ejecutar estas inauguraciones durante los ejercicios fiscales que concluyen en 2030. La corporación destinará un presupuesto total de 50 millones de euros para este crecimiento.
Esta estrategia generará 515 puestos de trabajo directos en todo el territorio nacional. Cada nuevo establecimiento contará con una plantilla media de 35 colaboradores dedicados a la atención al público. Con este movimiento, la multinacional consolida el mercado español como una de sus prioridades estratégicas globales.
Los nuevos centros ofrecerán unas 2.000 referencias para la adquisición inmediata por parte de los usuarios. Los clientes dispondrán también de áreas de alimentación y servicios de planificación de espacios. El sistema se integrará con las opciones de recogida flexible de pedidos de la marca.
Declaraciones de la dirección de desarrollo
Las tiendas compactas facilitan un despliegue comercial más ágil en las distintas comunidades autónomas. El responsable de esta estrategia detalla los objetivos fundamentales de la iniciativa de negocio.
“Es una iniciativa de desarrollo global con la ambición de transformar la forma en que nos expandimos con mayor velocidad y un menor coste mediante la creación de nuevas formas de trabajar y soluciones escalables y de esta forma poder seguir bajando los precios de nuestros productos, que es nuestro fin último para responder a las necesidades de nuestros clientes”, explica Andreas Berg, director de Expansión de IKEA.
Experiencias de compra personalizadas
La digitalización del grupo actúa como soporte fundamental para el funcionamiento de estos centros pequeños. Las herramientas web permiten visualizar los catálogos y gestionar el transporte de mercancías voluminosas. El fabricante de mobiliario busca una relación estrecha con los usuarios mediante diferentes canales de venta.
“Nuestra intención es siempre combinar nuestros conocimientos sobre el equipamiento del hogar, el uso inteligente de los datos y nuestra amplia gama de productos para ofrecer al cliente experiencias de compra personalizadas y fluidas, independientemente de cómo y dónde compre en IKEA”, concluye Berg.
La filial española alcanzó una facturación de 1.986 millones de euros en su último ejercicio fiscal. El resultado operativo del grupo creció un 11,2 por ciento tras registrar 50 millones de visitas presenciales. Las nuevas aperturas del plan de expansión de Ikea en España reforzarán la red omnicanal del fabricante de muebles.
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