Carlos Torres tic tac, tic tac

septiembre 20, 2025
Tiempo de lectura: 1 min

La OPA sobre el Sabadell ha pasado de ser un símbolo de ambición a un test de supervivencia para Carlos Torres

Rosa Costa

La opa del BBVA sobre el Banco Sabadell se ha convertido en el mayor desafío de la presidencia de Carlos Torres. Lo que comenzó como una jugada estratégica para aumentar tamaño y rentabilidad frente al Santander, hoy se percibe como un movimiento torpe y mal calculado. Torres insistió en que no subiría el precio de su oferta, mostrando rigidez en un contexto que exigía flexibilidad. Ahora saca un último conejo de la chistera y ofrece un aumento del 10% a los accionistas del Banco Sabadell. Esta postura, lejos de transmitir liderazgo y seguridad, evidencia una falta de visión política y empresarial.

El intento de BBVA por consolidarse como líder ha chocado con las tensiones regulatorias y políticas que Torres parecía subestimar. En vez de anticiparse a los obstáculos, el presidente ha quedado atrapado en una batalla pública que erosiona su credibilidad. En los círculos financieros ya se comenta que su continuidad al frente del banco pende de un hilo. Si la operación fracasa, su salida se da casi por segura.

Los nervios empiezan a aflorar en la cúpula del BBVA: consejeros inquietos, directivos que temen por sus puestos y una sensación de improvisación que contrasta con la imagen de solidez que debería proyectar una entidad de ese tamaño. Torres, que buscaba dejar su huella como el presidente que llevó al BBVA a superar al Santander, puede terminar recordado como el dirigente que perdió la oportunidad por falta de estrategia y diálogo.

En definitiva, la OPA sobre el Sabadell ha pasado de ser un símbolo de ambición a un test de supervivencia para Carlos Torres. El reloj sigue corriendo.

 

Banner

Últimas noticias

Las más leídas

No te lo pierdas