El sector ecológico español lanza un decálogo para combatir el greenwashing y proteger la alimentación bio.
Judith Victoria Cherquis
El mundo bio se enfrenta a nuevas amenazas: sellos y campañas que confunden al consumidor. La Administración alerta: hasta un 42 % de afirmaciones medioambientales pueden ser dudosas, y más de la mitad carecen de información verificable. Casos recientes en España y Cataluña demuestran que productos convencionales se venden como ecológicos y que nuevos sellos, como Producción Agrícola Sostenible, permiten el uso de pesticidas, generando confusión.
El decálogo presentado por BioCultura y Vida Sana responde a estas prácticas y busca dejar claro qué es alimentación ecológica certificada y qué no lo es. Su objetivo: frenar el fraude, reforzar la confianza del consumidor y promover un consumo responsable y local.
El desafío del greenwashing
El universo bio enfrenta hoy un enemigo silencioso: el greenwashing, o lavado de cara verde. Cada vez más productos convencionales se publicitan como ecológicos mediante sellos confusos o términos como “sostenible” o “regenerativo”, engañando al consumidor.
La participación de la prensa fue clave en la elaboración del decálogo presentado en BioCultura Madrid 2025. Periodistas especializados y medios verdes aportaron datos, verificaron casos y ayudaron a construir un marco sólido para proteger al sector ecológico.
Casos recientes demuestran la urgencia:
- En Murcia, la operación Hot Lemon detectó que tres empresarios mezclaban cítricos ecológicos con convencionales. Se vieron afectados más de 430 toneladas con un fraude superior a medio millón de euros.
- En Granada, una red fue desmantelada tras vender dos millones de kilos de frutas y verduras convencionales como ecológicas mediante certificados falsos.
- Andalucía 2022: la Guardia Civil desarticuló una red que comercializaba frutas y verduras sin certificación oficial.
- Cataluña: el sello “Producción Agrícola Sostenible” permitió pesticidas y fertilizantes químicos pese a publicitarse como “eco-friendly”.
Estos casos, contrastados con informes de la Guardia Civil, Ecovalia y Vida Sana, refuerzan la necesidad de un marco claro y transparente que proteja al consumidor y al productor.
El decálogo del sector ecológico
- Reforzar el papel de la Eurohoja y combatir el greenwashing regulando términos como “sostenible” o “regenerativo”.
- Impulsar campañas de promoción de productos certificados para aumentar su atractivo en todos los canales.
- Fomentar la formación en el sector ecológico, desde estudios básicos hasta programas de incorporación profesional.
- Introducir incentivos fiscales y económicos para productores ecológicos.
- Facilitar la obtención de certificados mediante financiación y armonización de costes.
- Fortalecer la digitalización e innovación con programas específicos para el sector bio.
- Impulsar un programa nacional de asesoramiento técnico para productores.
- Establecer un IVA superreducido para productos ecológicos certificados.
- Garantizar al menos un 25 % de productos orgánicos en cocinas públicas.
- Incentivar la oferta de productos ecológicos en puntos de venta con bonificaciones fiscales.
La decisión de publicar el decálogo contó con la colaboración activa de periodistas especializados en sostenibilidad. Su presencia ayudó a afinar los puntos clave y a asegurar que los consumidores reciban información clara y verificable. La prensa también fue testigo de la preocupación del sector por casos de fraude recientes y por la necesidad de proteger la reputación de la alimentación bio.
BioCultura Madrid 2025 y la nueva dirección
BioCultura Madrid 2025, celebrada del 6 al 9 de noviembre en Ifema, reunió a más de 50 mil visitantes y profesionales. La prensa estuvo presente no solo para cubrir la feria, sino para participar activamente en la definición de estrategias contra el greenwashing. Su colaboración permitió verificar casos, analizar sellos engañosos y aportar datos fiables al decálogo.
Montse Escutia, directora de BioCultura, destacó la importancia de llegar a nuevos públicos: “No solo buscamos al consumidor convencido; queremos atraer a quienes aún no conocen la alimentación ecológica y a quienes buscan alternativas reales a los productos convencionales”.
Como cada año, la tradicional cena de periodistas y profesionales del sector fue un momento de encuentro, celebración y transición. Ángeles Parra se jubiló tras décadas al frente de Vida Sana y Montse Escutia asumió la dirección de BioCultura. La velada reunió a 90 invitados en el Ecocentro de Madrid, con un clima de alegría y compromiso por un sector unido.
Como era de esperar, el menú fue 100 % ecológico, con tataki vegetal de tofu, medallón de lentejas, cremoso de coco y cacao, entre otros platos, simbolizando la coherencia y calidad del sector ecológico español.
Entre los visitantes, se encontraba la reina doña Letizia con cuya presencia se demostró la importancia que tiene el sector y la urgencia de trabajar para su protección.