Las personas vulnerables encuentran apoyo en el proyecto de la fundación para los jóvenes que llegan a España.
Eva Marabotto
Esta iniciativa de la entidad BarcelonActua acoge a personas en situación de calle en Barcelona. Un hostal vacío durante el confinamiento de 2020 sirvió como punto de partida. Actualmente el proyecto de Fundación la Caixa para jóvenes migrantes ofrece vivienda temporal y aprendizaje del idioma. El programa cuenta con financiación pública y privada para sostener sus tres casas de acogida.
Casi 400 personas han recibido atención integral desde la creación de este recurso. Laia Serrano es la fundadora y directora general de BarcelonActua. "Empezamos en 2020 como un recurso temporal para cubrir la necesidad de las personas que estaban pasando el confinamiento en la calle", explica Serrano. La responsable añade que el modelo actual transforma vidas y abarca también pisos de transición.
Integración en los barrios de Barcelona
Concretamente, los jóvenes realizan prácticas formativas y asumen responsabilidades compartidas en el día a día. El aprendizaje del castellano y del catalán resulta indispensable para su autonomía. "Una persona que no habla la lengua es mucho más vulnerable", subraya Serrano. Los voluntarios acuden a las casas para ayudar en los estudios y en las tareas cotidianas.
Por ejemplo, Ossama Mamouni nació en Marruecos, tiene 21 años y es usuario de este recurso. El joven llegó a la capital catalana a pie desde Turquía hace dos años. "No conocía el idioma ni la gente, ni la cultura, nada", recuerda Mamouni. Tras pasar cuatro meses desprotegido en la vía pública, el joven logró conseguir una plaza en este programa.
Alianzas para la inserción laboral
El itinerario formativo se adapta a las capacidades e intereses de cada participante. Las empresas de la zona colaboran de forma activa en la contratación de los residentes. La cadena de supermercados ecológicos Veritas facilita los procesos de regularización administrativa mediante precontratos. Más de 300 jóvenes han logrado emanciparse con un empleo estable tras su paso por el centro.
El acceso a la vivienda representa el principal obstáculo en la fase final de emancipación. La organización activó un plan de pisos de transición para solventar este problema inmobiliario. Marc Simón es el subdirector general de la Fundación la Caixa. "Hace falta un acompañamiento integral y sostenido para que niños, jóvenes y familias puedan acceder a oportunidades", asegura Simón.
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