Europa, la inteligencia artificial, la defensa y el nuevo orden mundial centran la reunión del Cercle d'Economia, marcada por la incertidumbre global.
Redacción
La Reunión del Cercle d’Economia convoca durante tres días a líderes políticos, empresariales y expertos con el objetivo de transformar la complejidad del momento actual en criterios útiles para instituciones y empresas. Comienza una de las grandes citas económicas del año. Barcelona vuelve a situarse en el centro del debate político y económico europeo con la celebración de la 41.ª Reunión del Cercle d’Economia. El encuentro, que se da cita hasta el 3 de junio en el Palau de Congressos de Catalunya, reúne a más de 40 ponentes nacionales e internacionales. Ellos analizarán algunos de los principales desafíos que afrontan Europa y España en un contexto de profundos cambios geopolíticos y transformación económica.
Bajo el lema Autonomía estratégica de Europa mito o realidad, el Cercle d'Economía busca responder a una cuestión que se ha convertido en prioritaria tras la guerra en Ucrania, la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China, el auge de la inteligencia artificial y la necesidad de reforzar la competitividad europea.
Impulso estratégico y retos estructurales
La presidenta del Cercle d’Economia, Teresa Garcia-Milà, ha inaugurado las jornadas con una defensa de la competitividad, la innovación y la autonomía estratégica de Europa para afrontar un contexto internacional cada vez más incierto.También subrayó la importancia de la estabilidad institucional para impulsar la inversión y alertó sobre retos estructurales como la productividad, la vivienda y la adaptación de las políticas migratorias a las necesidades del mercado laboral.
Estas cuestiones marcaron buena parte del posterior diálogo con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que coincidió en la necesidad de reforzar la competitividad de Cataluña y aprovechar las oportunidades derivadas del nuevo ciclo inversor europeo. La conversación giró en torno a cuestiones como la vivienda, la productividad, la atracción de talento, la inmigración, la transición energética y el papel que puede desempeñar Cataluña en una Europa que aspira a reforzar su autonomía económica y tecnológica.
Europa unida en defensa y libertades
La mesa redonda «Europa: ¿somos capaces de ponernos de acuerdo?», moderada por Jordi Gual, reunió a los ministros de Exteriores de España y Polonia, José Manuel Albares y Radosław Sikorski, para debatir sobre el futuro de la Unión Europea en un escenario internacional cada vez más complejo.
Durante su intervención, Albares defendió que "el aliado natural de Europa son los Estados Unidos". En este sentido, sostuvo que "nos invitan a que nos vayamos dotando de una defensa europea" y señaló que el primer paso debe ser integrar la industria de defensa. Como ejemplo citó el caso de Airbus, una compañía participada por varios países europeos que se ha convertido en un líder mundial de su sector gracias a esa cooperación.
El ministro español insistió además en fortalecer las capacidades de defensa para preservar la estabilidad y la seguridad del continente. "Tenemos que garantizar a nuestros ciudadanos que Europa sigue siendo un lugar de paz", aseguró.
La sesión abordó los desafíos que afronta la Unión Europea para avanzar hacia una mayor autonomía estratégica en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, la creciente competencia entre bloques y la redefinición de las alianzas internacionales. En este marco, tanto Albares como Sikorski coincidieron en la necesidad de reforzar la unidad europea, aumentar la capacidad de decisión común en ámbitos como la política exterior y la defensa, e impulsar una mayor integración económica, tecnológica e industrial para preservar la influencia del continente en el nuevo orden global.
Estados Unidos, Trump y sus efectos sobre Europa
La mirada transatlántica de la jornada llegó de la mano de la exembajadora estadounidense Julissa Reynoso y del periodista Christopher Caldwell, colaborador de The New York Times, en una conversación moderada por Camino Quiroga, vocal de la Junta Directiva, sobre la evolución de Estados Unidos y sus implicaciones para Europa. Los ponentes analizaron el impacto de Donald Trump en la política y la comunicación.
China e India ante el nuevo orden global
La jornada también incorporó la visión de las dos grandes potencias asiáticas, con una conversación entre Jia Qingguo, experto en relaciones internacionales de la Universidad de Pekín, y el diplomático indio Mohan Kumar, moderada por Pol Morillas. El debate abordó cómo China e India observan la reconfiguración del orden internacional, marcada por la rivalidad entre Estados Unidos y China, el ascenso de Asia como motor económico global y los desafíos que este nuevo equilibrio plantea para Europa.
Sánchez Feijóo y Felipe VI entre los protagonistas
La reunión continuará durante las próximas jornadas con la participación de algunas de las principales figuras de la política española. Está prevista la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo y del rey Felipe VI.
También participarán el lehendakari Imanol Pradales, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y varios ministros y dirigentes empresariales de primer nivel. Entre ellos figuran Antonio Brufau, Francisco Reynés, Marc Murtra, Tomás Muniesa. Asimismo, estarán presentes representantes de compañías vinculadas a la tecnología, la energía, la defensa y la innovación.
Felipe VI presidirá además la entrega del Premio Cercle d’Economia a la Construcción Europea, que este año reconoce al prestigioso analista económico Martin Wolf, una de las voces más influyentes del panorama internacional.
Un foro que marca la agenda desde hace más de seis décadas
La Reunión del Cercle d’Economia constituye una de las citas más influyentes del calendario económico español. Desde comienzos de los años sesenta ha sido el punto de encuentro entre líderes políticos, empresarios, académicos y expertos. Allí se debate sobre los grandes retos económicos y sociales de cada momento.
En esta ocasión, la combinación de tensiones geopolíticas, revolución tecnológica e incertidumbre económica convierte la edición de 2026 en una de las más relevantes de los últimos años. Durante tres días, Barcelona concentrará buena parte de las conversaciones que marcarán el futuro de Europa y su posición en el nuevo escenario global.