La periodista sevillana, Ana García Romero ha estado ligada durante décadas a la crónica social, la moda y la información de espectáculos.
Judith Victoria Cherquis
Una voz reconocida de la prensa social
El periodismo español despide a una de las profesionales más reconocidas de la crónica social. Ana García Romero falleció a los 60 años después de convivir durante cuatro años con un cáncer de páncreas.
Con una pequeña cámara, una libreta siempre a mano y una forma cercana de trabajar, logró ganarse la confianza de numerosos protagonistas de la vida social española. Actores, empresarios, celebridades y personajes de la prensa del corazón encontraron en ella una periodista rigurosa y respetuosa, capaz de informar sin renunciar a la sensibilidad.
Su fallecimiento ha generado numerosas muestras de cariño entre compañeros de profesión, amigos y personas vinculadas al mundo de la comunicación y la cultura.
Una trayectoria vinculada a la información de sociedad
Nacida en Sevilla en 1966, Ana García Romero estudió en el colegio Santa Ana antes de trasladarse a Madrid para cursar Ciencias de la Información en la Universidad Complutense.
Tras finalizar sus estudios completó su formación con el máster de ABC. Poco después comenzó una trayectoria profesional que la llevó a colaborar con algunos de los principales medios de comunicación del país.
A lo largo de los años trabajó en cabeceras como ABC de Sevilla, Diario de Sevilla y El Mundo. Fue precisamente en este último medio donde desarrolló gran parte de su carrera profesional y donde alcanzó una gran notoriedad gracias a sus informaciones sobre crónica social, moda y espectáculos. Además, participó en tertulias y programas de Canal Sur, así como en reportajes publicados en La Otra Crónica, suplemento de referencia dentro de la prensa social española.
El Balconcito y una forma propia de contar historias
Más allá de su actividad en medios de comunicación, Ana García Romero impulsó su propio espacio digital. A través del blog El Balconcito compartía noticias, entrevistas y análisis relacionados con el mundo del espectáculo, la sociedad y la actualidad cultural.
Su sello personal combinaba cercanía, conocimiento de las fuentes y respeto hacia los protagonistas de cada historia. Esa forma de entender el periodismo le permitió construir una sólida reputación dentro del sector.
Además, mantuvo una intensa actividad profesional incluso durante los años más difíciles de su enfermedad.
Una lucha marcada por la fortaleza
La periodista recibió el diagnóstico de cáncer de páncreas en 2022. Los médicos detectaron la enfermedad después de unas pruebas realizadas tras una caída provocada por el empujón de un caballo en Sevilla.
Desde entonces afrontó el tratamiento con discreción y una enorme fortaleza. A pesar de las dificultades, continuó vinculada a la actualidad informativa y siguió desarrollando su trabajo siempre que su estado de salud se lo permitió.
De hecho, su última crónica llevó su firma durante la pasada Feria de Sevilla. El texto vio la luz cuando la enfermedad ya había avanzado de forma significativa.
Un legado de rigor y cercanía
La figura de Ana García Romero deja una huella destacada en el periodismo de sociedad. Durante décadas relató historias sobre personajes públicos, bodas, acontecimientos sociales y actualidad del mundo del espectáculo sin renunciar al rigor informativo.
Su profesionalidad, su cercanía y su capacidad para generar confianza entre sus fuentes marcaron una carrera ampliamente reconocida dentro de la profesión.
Con su fallecimiento desaparece una de las firmas más apreciadas de la crónica social española, aunque su legado periodístico permanecerá en las páginas que escribió y en el recuerdo de quienes compartieron con ella años de profesión.