Los ataques ultras a periodistas en Torre Pacheco durante las cuatro noches de cacería racista.
Judith Victoria Cherquis
Durante las protestas ultraderechistas en Torre Pacheco, varios periodistas enfrentaron graves actos de hostigamiento. Una multitud agresiva rodeó, insultó y persiguió a la reportera Esther Yáñez, del programa Malas Lenguas (RTVE).
La Guardia Civil tuvo que escoltarla y pedirle que interrumpiera su cobertura para evitar más violencia. También un equipo de laSexta recibió insultos y violencia. De hecho, se les arrebató el micrófono con almohadilla verde, color institucional de la cadena y se tiró al aire parfa luego caer estrellado al suelo. Ante estos hechos, el Colegio Oficial de Periodistas de la Región de Murcia expresó su repulsa total y exigió garantías para el libre ejercicio de la profesión.
La Delegación del Gobierno respaldó esa condena. Varios informadores tuvieron que retirar los logotipos de sus micros para no ser identificados, ante el temor de sufrir represalias. La intimidación no fue aislada, sino sostenida y deliberada. Los gritos más repetidos contra la prensa incluyeron “manipuladores”, “telebasura” y amenazas personales. Se trata de un ataque directo al derecho a informar.
Hostigamiento a la prensa en directo
La rápida intervención policial evitó choques directos entre ultras e inmigrantes y contuvo los intentos de asalto a un kebab cercano. Agentes antidisturbios sellaron calles adyacentes y dispersaron pequeños grupos que intentaban reorganizarse.
Hasta el momento hay catorce detenidos y más de ciento veinte identificados. Entre ellos figura el supuesto instigador, arrestado en Mataró por mensajes que alentaban la violencia xenófoba. La Fiscalía de Delitos de Odio ha abierto diligencias por incitación al odio y agresiones.
Condena institucional y defensa del periodismo
El Colegio Oficial de Periodistas de la Región de Murcia y la Delegación del Gobierno han condenado sin matices los ataques a la prensa y la “intimidación incompatible con una democracia”.
La delegada Mariola Guevara ha subrayado que los ultras “no representan a la gente trabajadora y acogedora” del pueblo y ha señalado a partidos de ultraderecha por “sembrar odio y racismo”. Las organizaciones profesionales recuerdan que un país libre protege a sus periodistas y persigue el discurso violento.