La ceremonia más famosa del cine llegará a una plataforma digital por primera vez en su 101.ª edición y supondrá un cambio histórico en la televisión y el streaming.
Judith Victoria Cherquis
La gala de los Oscar cambiará para siempre su formato. A partir de 2029, la Academia de Hollywood emitirá la ceremonia en YouTube, el gigante del streaming propiedad de Google, al menos hasta 2033. Por primera vez, la ceremonia se transmitirá en todo el mundo, unificando derechos que antes se vendían país por país. Este movimiento representa un giro histórico en la televisión y en la forma de consumir eventos cinematográficos.
Un cambio esperado tras años de negociación
Desde 1976, Disney y la cadena ABC habían poseído los derechos de los Oscar. La Academia buscaba desde hace meses un comprador que apostara por el streaming ante la caída de la televisión tradicional. En Estados Unidos, la audiencia de televisión con horarios ha bajado del 64% en 2021 al 43,7% en 2025, según Nielsen. En cambio, YouTube ya captura el 12,9% de espectadores y cuenta con recursos económicos suficientes para garantizar la operación. Netflix, su competidor más cercano, alcanza solo un 8,3%.
Una plataforma global para un evento global
YouTube permitirá emitir la ceremonia en todo el mundo y también todo tipo de contenido complementario: la alfombra roja, nominaciones, premios honoríficos, almuerzo de nominados, galardones técnicos, podcast y películas educativas sobre la historia de la Academia y su museo. La sección de Cultura y Arte de Google apoyará la digitalización del Museo de la Academia en Los Ángeles, reforzando la experiencia educativa y cultural de la marca.
Hasta el momento, la Academia y YouTube no han precisado si la ceremonia se emitirá de forma gratuita o mediante suscripción. Tampoco está claro si algunos contenidos adicionales, como galardones técnicos o podcasts, podrían requerir pago. Este punto clave aún está pendiente de confirmación oficial.
Beneficios y alcance de la nueva estrategia
Los ingresos de los Oscar han bajado en televisión tradicional. La gala más reciente reportó 150 millones de dólares de beneficios, con solo 19 millones de espectadores en EE. UU., muy lejos de los 57 millones de 1998. La pandemia redujo la audiencia a 10 millones. Con YouTube, la audiencia será global, medible y gestionada directamente por la plataforma, marcando un cambio de rumbo definitivo en la distribución y monetización de la ceremonia.
El acuerdo refleja la transición definitiva hacia el consumo digital. YouTube TV se consolida como uno de los mayores proveedores de canales de pago en EE. UU., y su presencia en televisores sigue creciendo. La centralización global facilitará la venta de publicidad y permitirá medir audiencias internacionales sin depender de las cadenas tradicionales. Los Oscar se adaptan a un nuevo ecosistema de entretenimiento global y digital.