La exposición prenatal a químicos puede influir en el crecimiento fetal

junio 11, 2026
Tiempo de lectura: 1 min
Bethany Knox, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio sobre exposición prenatal a químicos.
Bethany Knox, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio sobre exposición prenatal a químicos.

Un estudio reciente da cuenta de que la exposición prenatal a químicos influye de manera directa en el desarrollo del bebé a través de la función de la placenta.

Eva Marabotto

Un equipo de científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona ha analizado cómo afectan los contaminantes cotidianos durante la gestación. El trabajo científico subraya que la exposición prenatal a químicos altera el peso del neonato al nacer. Los resultados muestran que los productos presentes en el entorno modifican variables biológicas clave.

El estudio se ha publicado en la revista Environmental Science & Technology con datos de la cohorte Barcelona Life Study Cohort  (BiSC) que investiga los efectos de la exposición a químicos. Los autores reclutaron a 734 mujeres en la capital catalana entre los años 2018 y 2021. Las voluntarias facilitaron muestras de orina en diferentes etapas de su gestación para medir los niveles de cuarenta sustancias.

El papel de la placenta

La investigación describe que los disruptores endocrinos entran al cuerpo por la alimentación, el aire o la piel. Estos compuestos alteran el equilibrio de las hormonas necesarias para la correcta evolución del embarazo. Los científicos analizaron la formación de los vasos sanguíneos mediante los llamados factores angiogénicos.

"Las mujeres embarazadas están expuestas a mezclas complejas de productos químicos más que a compuestos individuales", explica Bethany Knox, investigadora del centro barcelonés y primera firmante del artículo. "Nuestro objetivo era reflejar mejor las exposiciones del mundo real y comprender cómo estas mezclas pueden influir tanto en la placenta como en el desarrollo fetal", añade Knox.

Diferencias según el compuesto

Los datos reflejan que los ftalatos de bajo peso molecular provocan una reducción del peso del neonato. Estos elementos modifican el flujo de la sangre entre la madre y el feto. Por el contrario, los organofosfatos muestran una relación con un mayor tamaño de los bebés.

Los autores ligan este último punto al consumo de vegetales que contienen restos de pesticidas. La dieta saludable elevaría el peso fetal a pesar de la presencia de los contaminantes. Los marcadores de la placenta actúan como intermediarios de estos procesos en el organismo.

"Nuestros resultados contribuyen a la investigación en salud ambiental incorporando un amplio abanico de productos químicos alineados con las prioridades regulatorias europeas, incluidas sustancias cuyos perfiles de seguridad todavía están siendo evaluados", afirma Martine Vrijheid, directora del programa de Medio Ambiente y Salud a lo largo de la vida de la institución. Los expertos recuerdan que una exposición prenatal a químicos generalizada altera la salud pública colectiva.

Noticias relacionadas: 

El ISB Global participa de una investigación sobre la enfermedad hepática crónica

Banner

Últimas noticias

Las más leídas

No te lo pierdas