El IBIS describe la reacción del sarcoma de Ewing a la quimioterapia y abre nuevas vías para personalizar el tratamiento.
Eva Marabotto
El sarcoma de Ewing es un cáncer óseo o de tejidos blandos poco frecuente. Según la Asociación Española Contra el Cáncer, afecta sobre todo a niños y jóvenes menores de 20 años. Concretamente pertenece al grupo de tumores de células pequeñas y redondas, y su agresividad lo convierte en un gran desafío clínico. De ahí la importancia de que un equipo del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) ha descubierto un mecanismo clave en este tumor pediátrico. El hallazgo explica por qué algunos pacientes responden mejor a fármacos como el irinotecán.
Un mecanismo molecular vulnerable
Así, los investigadores del IBiS han identificado cómo una proteína alterada, llamada EWS::FLI1, interfiere en procesos celulares esenciales. Esa vulnerabilidad aumenta el efecto de la quimioterapia con irinotecán.
“Este trabajo nos ayuda a entender por qué algunos pacientes con sarcoma de Ewing responden especialmente bien a fármacos como el irinotecán”, señaló Enrique de Álava, jefe de Anatomía Patológica del Hospital Virgen del Rocío.
Implicaciones clínicas directas
Los resultados muestran que altos niveles de la proteína DHX9 se asocian a peor pronóstico. Por tanto, podría servir como biomarcador de respuesta. Además, bloquear su interacción con EWS::FLI1 refuerza la eficacia de la terapia.
En ese sentido, Fernando Gómez-Herreros, investigador del IBiS, afirmó: “Hemos identificado una vulnerabilidad específica del sarcoma de Ewing que se puede explotar terapéuticamente”. El estudio sugiere incluso nuevas combinaciones con otros inhibidores para potenciar el tratamiento.
Colaboración internacional
La investigación ha contado con centros de España, Alemania e Italia, entre ellos el Hospital Sant Joan de Déu y la Universidad de Heidelberg. Esta red de colaboración permitió validar los resultados en distintos contextos clínicos y fortalecer el impacto del hallazgo.
El IBIS describe la reacción del sarcoma de Ewing a la quimioterapia y aporta evidencias que pueden cambiar la práctica clínica. La precisión terapéutica en un tumor tan agresivo puede marcar la diferencia en la supervivencia de los pacientes.