Las oficinas móviles de CaixaBank llevan la banca a localidades de menos de 100 habitantes en toda España.
Judith Victoria Cherquis
CaixaBank ha convertido sus oficinas móviles en la herramienta clave para mantener acceso a servicios financieros en la España Vaciada. En total, 266 pueblos de menos de 100 habitantes cuentan hoy con atención directa, algo inédito a nivel nacional. Solo en Cataluña existe un caso puntual con Caixa Enginyers, que mantiene un servicio local en algunos municipios.
Las rutas de estos vehículos no solo permiten retirar efectivo o actualizar la cartilla, que son las operaciones más frecuentes. Cada unidad está equipada para realizar la mayoría de trámites disponibles en una oficina física, desde ingresos hasta pagos de recibos e impuestos. Esto acerca la banca a vecinos que, en su mayoría, son mayores de 65 años y no tienen facilidad para utilizar la banca digital.
De esta forma CaixaBank permite a vecinos de pueblos y pedanías, algunos de hasta menos de 50 habitantes, acceder a operaciones bancarias esenciales.
El servicio es altamente personalizado: dependiendo de la orografía, el acceso, la cantidad de habitantes y otras características de cada localidad, las oficinas móviles utilizan vehículos adaptados para atravesar calles estrechas, determinan el tiempo de estancia y la frecuencia de visitas. Así, CaixaBank asegura que cada una de estas poblaciones reciba atención adecuada y constante.
Un servicio esencial para la España rural
La red de oficinas móviles recorre 17 provincias y siete comunidades autónomas, con 33 unidades, 29 de ellas en funcionamiento regular. Además, cuatro vehículos se reservan para contingencias, eventos culturales o deportivos especiales (como estar presentes en la Feria del Libro de Madrid en el Parque del retiro, por ejemplo) y en situaciones excepcionales como inundaciones. Cada oficina móvil sigue rutas diarias distintas y visita las localidades entre una y cuatro veces al mes, según la demanda.
Este servicio no solo evita la exclusión financiera, sino que también mantiene la relación directa con los clientes de zonas rurales y refuerza la economía local, especialmente en los sectores agrícola y ganadero. CaixaBank es actualmente la única entidad bancaria a nivel nacional que sigue comprometida con el propósito de evitar la exclusión financiera en las zonas rurales (uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU)
La progresión del servicio
El proyecto de oficinas o bancos móviles de CaixaBank tiene sus raíces en los años 80 y 90 en España, cuando algunas entidades comenzaron a experimentar con unidades móviles para dar servicio a pueblos muy pequeños sin sucursales físicas. Sin embargo, la expansión más organizada y moderna del servicio de CaixaBank, tal como lo conocemos hoy, comenzó alrededor de 2010. La fusión con Bankia y la unificación de la marca en 2021 lo acabó de consolidar.
El despliegue de oficinas móviles ha crecido de forma exponencial. En 2021, CaixaBank contaba con 16 unidades que daban servicio a 270.000 personas en 430 municipios y recorrían 52.500 kilómetros al mes. Hoy, la red suma 33 vehículos, alcanza a más de 640.000 personas en 1.396 localidades y recorre más de 75.000 kilómetros mensuales. La cobertura se ha casi cuadruplicado, lo que ha reforzado la presencia de CaixaBank en la España rural y consolida su modelo de banca cercana y accesible.
El proyecto en números
- Localidades atendidas: 1.396
- Oficinas móviles: 33 (29 activas + 4 en reserva)
- Personas beneficiadas: más de 640.000
- Kilómetros recorridos al mes: más de 75.000
- Comunidades autónomas con servicio: 7
- Provincias cubiertas: 17
- Localidades con menos de 100 habitantes atendidas: 266
- Localidades con menos de 50 habitantes atendidas: 80