El encuentro Woman’s Week 2026 congregó en la capital a líderes de diversos sectores para transformar las promesas de igualdad en realidades corporativas.
Eva Marabotto
Más de 300 representantes del mundo empresarial, institucional y académico se dieron cita en Madrid. Este evento se celebró en el marco del Día Internacional de la Mujer. El objetivo principal fue abordar los retos del liderazgo femenino desde una perspectiva transversal. Los asistentes analizaron la conexión entre la tecnología, las empresas y las políticas públicas actuales.
Compromiso con la acción y la digitalización
Durante la apertura del acto, Carmen María García, presidenta de la Fundación Woman’s Week, pidió un paso firme hacia resultados tangibles. "Necesitamos acción, unirnos y cambiar", afirmó la directiva para motivar a las asistentes. Según su visión, ya no basta con acumular conocimientos teóricos sobre la brecha de género.
Por su parte, Cristina de la Cuesta, integrante de la Fundación Telefónica, centró su discurso en la transformación digital. La ponente destacó que la tecnología es una oportunidad de oro para reducir las desigualdades vigentes. De la Cuesta insistió en la urgencia de cerrar definitivamente las brechas digitales que afectan a las mujeres.
Barreras estructurales y el peso de los cuidados
La primera mesa de debate analizó los obstáculos que limitan el acceso femenino a los puestos de alta dirección. Inma D. Alonso, experta en asuntos públicos globales, recordó que los cuidados están en la raíz de nuestra sociedad. "Las mujeres dedicamos 2,5 veces más tiempo a las tareas domésticas", señaló Alonso para ilustrar la desigualdad en el reparto de cargas.
Desde el sector tecnológico, Marta Moreno, directora de Impuestos de HP para el Sur de Europa, exigió cambios en las organizaciones. "Falta liderazgo en empresas que dicen apoyar la igualdad", sentenció Moreno durante su intervención profesional. La directiva apostó por crear estructuras que premien el talento y los méritos reales.
Lola Murias, detective privada y consultora, aportó su experiencia en entornos laborales tradicionalmente masculinizados. Murias recomendó a las profesionales aprender a leer los mapas de poder internos. También subrayó la importancia de que las mujeres se apoyen de forma pública para ganar visibilidad.
El liderazgo femenino en la era del algoritmo
La segunda mesa de la jornada exploró el papel de la mujer en la gobernanza de la inteligencia artificial. Sonia Fernández Palma, gerente de MAD FinTech, denunció los sesgos de origen en el diseño tecnológico. "Se ha tomado al hombre blanco como estándar histórico", explicó la moderadora al abrir el panel técnico.
Mayela Martínez, directora corporativa de ReactID, alertó sobre los errores en los sistemas de reconocimiento facial. Estos fallos afectan más a los rostros femeninos por la falta de diversidad en los datos. Rosalía Machín Prieto, comandante de la Guardia Civil, defendió la creación de equipos multidisciplinares para auditar estos algoritmos.
Susana Rubio, vicepresidenta de Mastercard Iberia, mostró cómo su entidad supervisa los procesos digitales para evitar exclusiones. "La tecnología es una palanca para la inclusión financiera", afirmó Rubio ante el auditorio. Finalmente, Laura Abarquero, RVP de Salesforce Iberia, animó a las nuevas generaciones a entrar en el sector tecnológico sin miedo.
Comunicación y activismo como motor de cambio
El último bloque del evento se centró en la capacidad de influencia de la comunicación estratégica. Alexa López, directora de Comunicación de Madrid Woman’s Week, definió la incidencia como un activismo con estrategia clara. "El cambio no debe ser una opción, sino una realidad inevitable", declaró López durante el debate final.
Carla Vall, abogada penalista, recordó que la seguridad es la base para ejercer cualquier papel social. Mientras tanto, David Moscoso, catedrático de la Universidad de Córdoba, aportó datos preocupantes sobre el deporte. "Solo una de las 65 federaciones españolas está presidida por una mujer", lamentó el sociólogo.
Camila Pardo, directora general de Bi Universe España, cerró las intervenciones destacando la rentabilidad de la igualdad. Pardo citó estudios que demuestran que la publicidad progresista aumenta las ventas a largo plazo. Según la experta, las marcas tienen el poder de crear nuevas narrativas que transformen la cultura actual.