La gigafactoría de baterías de Zaragoza avanza con su primera piedra y refuerza la industria eléctrica europea.
Eva Marabotto
Contemporary Star Energy (CSE) ha comenzado un proyecto vital. CSE es una joint venture o empresa conjunta. Sus socios son Stellantis, el fabricante de coches, y CATL, líder mundial en baterías. Esta sociedad busca baterías eléctricas más baratas y sostenibles. Por ello, la empresa ha celebrado la colocación de la primera piedra. El evento tuvo lugar en su futura gigafactoría de baterías en Zaragoza.
La planta se ubica junto a la fábrica de Stellantis en esta ciudad. Este gran proyecto marca el inicio de una de las instalaciones más avanzadas. La producción comenzará a finales del año 2026. La capacidad inicial será de hasta $50\text{ GWh}$.
El acto oficial reunió a autoridades importantes. Asistieron el Presidente de Aragón, Jorge Azcón. También acudió el Ministro de Industria, Jordi Hereu. Además estuvo presente el embajador chino, Yao Jing.
Compromiso con la innovación y el futuro
Durante la ceremonia se depositó una cápsula del tiempo. Esta cápsula simboliza el compromiso a largo plazo. Se abrirá el 26 de noviembre del año 2045. "Hoy no solo colocamos la primera piedra de una gigafactoría", afirmó Andy Wu, CEO de CSE. Luego continuó: "enviamos un mensaje al futuro: nuestro compromiso con la innovación". El directivo destacó también "la sostenibilidad y la creación de valor compartido”. También precisó que la nueva instalación generará más de 4.000 puestos de trabajo cuando esté al 100% operativa.
La gigafactoría de baterías utilizará tecnología de última generación. Por ejemplo, incluye el diseño Cell-to-Body. Este sistema integra las celdas en la estructura del coche. Ello mejorará la eficiencia y la seguridad de los vehículos.
La fábrica operará con estándares muy exigentes. Estará diseñada como una planta neutra en carbono. Más del $80\%$ de su energía será renovable. Además, aplicará estándares de Industria $4.0$ para procesos inteligentes.
Impacto económico y refuerzo industrial
El proyecto implica una enorme inversión. Se movilizarán hasta $4.100$ millones de euros. De igual modo, su impacto en el empleo será notable. La planta generará más de $4.000$ puestos de trabajo directos. Creará también miles de empleos indirectos en la zona.
Esta inversión impulsará la economía local y nacional. En consecuencia, fortalecerá la cadena de valor europea. Ello es clave para las baterías y la movilidad eléctrica. Este esfuerzo atraerá más proveedores. Finalmente, consolidará Aragón como un polo de competitividad.
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