Remax España designa a Jaime Suárez como Director General tras el fallecimiento de Javier Sierra.
Eva Marabotto
El Consejo de Administración de Remax España designa a Jaime Suárez como Director General en un momento de continuidad y consolidación del proyecto.
El relevo llega tras el fallecimiento de Javier Sierra, presidente y fundador de la compañía. Con este nombramiento, la red reafirma su compromiso con el legado de Sierra y con un crecimiento sostenido.
Trayectoria y experiencia
Jaime Suárez forma parte de Remax España desde 2021, año en el que asumió la dirección de operaciones. Durante este periodo lideró proyectos estratégicos y reforzó la colaboración con agentes y oficinas.
Licenciado en Derecho y ADE por ICADE, Suárez trabajó en consultoría de riesgos y en fusiones y adquisiciones en Madrid y Londres. Esta experiencia le ha dotado de visión estratégica y capacidad de gestión internacional.
Continuidad del proyecto
Según ha declarado el nuevo directivo, “el proyecto que Javier construyó no solo continúa, sino que lo hace con más fuerza que nunca”. En sus palabras, el compromiso es “seguir creciendo de manera consolidada, innovando y apoyando a nuestros agentes y oficinas”.
Entre sus objetivos figura situar a Remax España entre las tres mayores regiones de Remax Europa. La meta concreta es alcanzar 3.000 agentes asociados antes de 2028.
Resultados recientes
Los datos acompañan a este nombramiento. Concretamente, a agosto de 2025, la red intermediaba más de 930 millones de euros en viviendas. En el mismo periodo, los ingresos crecieron un 20% y se vendieron 22 nuevas oficinas.
Actualmente, la organización cuenta con 2.546 asociados. Estos resultados refuerzan la solidez de la compañía y explican la decisión del Consejo de Administración.
Nombramientos anteriores
Este movimiento se enmarca en un proceso de ajustes tras la pérdida de su fundador. Así, en meses recientes, el Consejo asumió de forma colegiada las funciones de gobierno para garantizar la continuidad.
Ahora, con Jaime Suárez, Remax España consolida un liderazgo estable. Con ello, asegura la proyección de futuro y la cohesión interna en una etapa decisiva.