Un estudio describe el proceso por el cual la grasa parda se convierte en calor, que protege de patologías asociadas a la obesidad.
Eva Marabotto
Un estudio de la Asociación Española de Seguridad Alimentaria de 2020 da cuenta de que un 55,8% de la población mayor de 18 años residente en el país presenta exceso de peso. El porcentaje se sitúa en un 18,7% referido a la obesidad, y en un 37,1% al sobrepeso. De allí la importancia de encontrar fármacos o tratamientos para combatirla.
Una investigación realizada en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) apunta a lograrlo. El estudio está liderado por Guadalupe Sabio y Cintia Folgueira y ha descubierto una de las formas en que el organismo quema la grasa de tipo marrón, o grasa parda, y la convierte en calor. Este mecanismo protege contra la obesidad y contra las enfermedades metabólicas relacionadas con ella.
Cómo funciona el mecanismo para quemar grasa
El mecanismo ahora identificado está controlado por la proteína llamada MCJ, presente en las mitocondrias que son los orgánulos de la célula donde se produce energía. Sabio y Folgueira han descubierto que, cuando se elimina la proteína MCJ en ratones con obesidad, estos animales producen más calor y pierden peso. Las investigadoras también han conseguido reducir el peso de ratones con obesidad solo trasplantándoles grasa sin esa proteína.
La obesidad aparece por una ingesta excesiva de alimentos, o por un gasto energético inadecuado. Hoy se sabe que el tejido adiposo –la grasa corporal–, además de almacenar energía, tiene un papel crucial en la gestión de esa energía. “El tejido adiposo es un órgano complejo que actúa de regulador del metabolismo de todo el cuerpo. Por tanto es probable que modular su función sea una vía para combatir la obesidad”, aseguran las autoras en Nature Communications.
Hay dos tipos de tejido adiposo: el blanco y el pardo. El tejido adiposo blanco sobre todo almacena energía. Mientras que la grasa parda es responsable de la generación de calor o termogénesis. Este proceso mantiene la temperatura corporal y se activa en respuesta al frío u otros estímulos. “Desde hace tiempo –explica Sabio– se piensa que se podría prevenir la obesidad consiguiendo que esta grasa gaste más energía al generar calor. Así que lo primero es entender su funcionamiento”.
“Descubrir nuevos mecanismos de producción de calor en la grasa parda es una de las dianas más interesantes en el estudio de la obesidad”, asegura Sabio.
Cómo quemar grasa parda
Parece ser que la grasa parda utiliza varios mecanismos para generar calor. Uno de ellos involucra a la proteína MCJ. Las investigadoras del CNIO observaron además “que los animales sin MCJ en la grasa parda están protegidos frente a los problemas de salud que provoca la obesidad, como diabetes o aumento de lípidos en sangre”.
La investigación busca ahora desarrollar una terapia para bloquear esta proteína en pacientes con obesidad. Pero para ello primero deben investigar si la proteína MCJ tiene funciones vitales en otros tejidos. Al mismo tiempo, comenta Guadalupe Sabio, “estamos intentando ver si estos cambios en la grasa afectan al crecimiento tumoral o a la pérdida de musculo y grasa que aparece también a veces relacionada con el cáncer”.
Aquí el enlace al artículo sobre la proteína para quemar grasa publicado en Nature Communications.