La GenZ será la primera que vivirá sin Google Chrome

junio 6, 2025
Tiempo de lectura: 4 mins
Juan Antonio Muñoz Gallego
Juan Antonio Muñoz Gallego

Juan Antonio Muñoz-Gallego

Socio Fundador

Skiller Academy

Nuestros hijos no usarán el buscador. Preferirán las respuestas automáticas al estilo AI Overviews, lo cual afectará profundamente a los medios de comunicación.

Imaginemos por un momento un futuro no tan lejano en el que nuestros hijos apenas reconozcan ya el icono de Chrome, como ya no se recuerda una cinta VHS o un CD. En lugar de teclear consultas, se acomodarán en el sofá con sus gafas de realidad aumentada (ya que Mark Zuckerberg dice que nos quedaremos sin móviles) y simplemente hablarán a un asistente de voz: “Oye, ChatGPT, ¿Qué ha pasado con el trafico de Madrid hoy?” Y recibirán, al instante, un audio, o un vídeo inmersivo con la respuesta. El navegador tradicional quedará relegado a un vestigio arqueológico de la era pre-IA, un dinosaurio tecnológico que sus padres usaron alguna vez. Puede que vea unos pequeños iconos con el nombre de “Fuentes” y no se preocupe de lo que hay detrás.

AI Ovierviews y las búsquedas sin clics

Porque el hecho es inapelable: Google lleva tiempo escapándose de nuestras manos, la información que devuelve el buscador ya ha sido manoseado y movida a antojo. Internet se ha roto, como escuchaba en un podcast. La migración a preguntar y recibir respuesta es algo que no se puede detener y Google ha dado un paso con su AI Overviews que puede arrastrar a los medios de comunicación, y no solo eso, también arrastrar a la información porque no paramos de ver ejemplos donde la respuesta es erronea y al repreguntar te contesta dando “la razón”.
Kevin Indig reveló que las búsquedas sin clic pasaron del 72 % al 76 % tras el despliegue de los AI Overviews, esas respuestas interactivos de respuestas automáticas. Pero cuidado, porque las búsquedas sin esa capa de IA generan el doble de páginas vistas que las que sí la incluyen. Es decir, mientras Google presume de mantenernos en su ecosistema, retiene decenas de millones de clics que antes viajaban a webs externas donde contrastar información, nuestros hijos no lo verán así: solo querrán la respuesta más rápida, más visual y más conversacional.
En este nuevo mundo, el «clic azul» de antaño —ese salto emocionante hacia un artículo— perderá todo su brillo. Las estadísticas serán claras: tres de cada cuatro preguntas informativas ni siquiera despertarán un clic, absorbidas por fragmentos emergentes, resúmenes de vídeo y respuestas directas. ¿Cuál será el destino de los medios, blogs, de las noticias escritas, de los análisis profundos? Simple: quedarán sepultados bajo montañas de contenidos audiovisuales generados al instante.

La transformación de los medios

Y no hablamos de ciencia ficción. Ya está sucediendo. Techopedia vio evaporarse el 99 % de su tráfico en cuestión de meses (aunque no solo fuera algo relacionado con la IA según algunos especialistas), y otros pequeños gigantes como Retrododo (-90 %) o Travel Lemming (-94 %) apenas pudieron contener el desmoronamiento de su audiencia. ¿La causa? Google decidió que sus usuarios no saldrían de su “walled garden”. Pero nuestros hijos no recordarán algo que no sea lo que están utilizando hoy, una generación nativa de esta experiencia: encontraran experiencias inmersivas, respuestas que les hablen, que les muestren, no que les inviten a leer párrafos y párrafos de texto.
Así que imaginemos esa escena: generaciones que nunca han abierto un navegador, que nunca han aprendido a “googlear” nada. Sus búsquedas serán preguntas de voz, gestos en pantallas transparentes y videoclips en bucle. Los periodistas podrían perder su campo de juego; el SEO se convertirá en una curiosidad histórica, una reliquia de un tiempo en que la optimización de palabras clave valía más que el autoridad de la marca.
Porque, en este panorama, aun creo que la marca será lo único que sobreviva: un logotipo que brille en la interfaz, algo reconocible que responda con autoridad, un canal de vídeos que genere lealtad. Los editores aprenderán a diversificar o perecerán. El contenido evergreen dejará de ser un blog interminable para transformarse en series de micro-documentales en TikTok, cápsulas narrativas que enganchen en treinta segundos. Esa web de resultado de la lotería de Navidad, puede que deje de tener sentido. Las newsletters serán boletines en formato podcast. Los modelos de membresía se basarán en plataformas que ofrezcan interacción en directo, comunidades que discutan y voten el próximo directo producido.
Y mientras tanto, Google celebrará haber “crecido el ecosistema”, aunque los datos muestren lo contrario: que su muralla digital ha homogeneizado el acceso a la información, empobreciendo la diversidad. Los AI Overviews —esas respuestas generadas al vuelo— se multiplicarán, mientras el tráfico orgánico muere. Los hijos de hoy nunca sentirán la fascinación de tropezar con un hallazgo accidental en un buscador; todo estará preparado para su retina y sus oídos, a un comando de distancia.

Adaptarse y desarrollar comunidades

La pregunta es: ¿cómo se adaptarán quienes aún dependemos del clic? No queda otra que reinventarse. Apostar por la marca como un faro inamovible, es algo que en la Academia Skiller siempre refuerzo, es clave que ese faro de autoridad de un paso adelante. Crear contenido con autoridad, de calidad, que sea puerta de entrada en el día. Desarrollar comunidades que superen la frialdad de un “buscador, podcasts en vivo y experiencias compartidas.
Siempre creo que nunca es demasiado tarde. Veremos una nueva batalla por la información, OpenAI, Google, Microsoft, Perplexity, Amazon, necesitan información de calidad y a los que los medios no den acceso se quedarán fuera del mapa, o al que se le de la información logrará comunidad. Un gran poder y una gran responsabilidad.
Nuestros hijos borrarán Chrome con un gesto, o ni siquiera lo instalen. Y el mundo de la información se convertirá en un escenario donde la pregunta y la respuesta fluyen en un diálogo audiovisual sin pestañear. Quienes no evolucionen a ese lenguaje, simplemente dejarán de existir en esa nueva era de consumo y la información. Construye marca, su voz y su cámara: la próxima gran batalla no se libra en las SERPs, sino en la generación de quienes nacieron para un mundo sin navegador.

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