La alianza se consolida con talleres que promueven la inclusión en las aulas.
Eva Marabotto
La Fundación Alba Torres Carrera y Conecta Inclusión están unidas por la inclusión en las aulas. El proyecto ha dado sus primeros pasos en Galicia, específicamente en el colegio CEIP Igrexa Chapela de Redondela. Durante la jornada, los alumnos de primaria participaron en sesiones de cuentacuentos y actividades creativas. El eje central fue el libro ilustrado "Beland, mi lugar en el mundo". Esta obra explica de forma sencilla conceptos como la seguridad y la paz personal.
Cinco voluntarias de la Asociación Conecta Inclusión viajaron desde Madrid para liderar las dinámicas. Ellas fueron las encargadas de transmitir los valores del cuento a los más pequeños. Su rol activo permitió que los niños vieran de cerca el talento de las personas con discapacidad intelectual. Esta interacción directa rompe prejuicios desde la infancia.
Una metodología basada en la experiencia real
La participación de estas profesionales convierte cada taller en una experiencia de aprendizaje mutuo. Las voluntarias no solo acompañan, sino que dinamizan y lideran la sesión de forma autónoma. Este enfoque permite que la inclusión en las aulas sea una realidad tangible y no solo una teoría. El objetivo final es normalizar la diversidad en todos los entornos educativos.
Noemí de Castro, presidenta de la Asociación Conecta Inclusión, destaca la importancia de esta visibilidad profesional. "Nuestro objetivo es que las personas con discapacidad consigan un puesto de trabajo dentro del mercado laboral ordinario", explica de Castro. La responsable añade que estas personas poseen capacidades que deben ser reconocidas por todos los sectores de la sociedad.
La educación emocional como motor del cambio
La iniciativa busca que los estudiantes se conviertan en protagonistas del cambio social. Al escuchar las vivencias de las voluntarias, los menores desarrollan una mayor empatía hacia los demás. Una de las monitoras compartió su satisfacción tras ayudar a los niños con sus dibujos y reflexiones. "Tenemos discapacidad, pero podemos trabajar, da igual cómo eres realmente", afirmó la voluntaria de Conecta.
La Fundación Alba Torres Carrera impulsa este movimiento desde su creación en 2004. El nombre de la institución rinde homenaje a Alba, la hija de Paula Carrera y Xurxo Torres. Esta vinculación personal marca la meta de ayudar a jóvenes en situaciones de vulnerabilidad o exclusión. De este modo, la inclusión en las aulas se consolida como una herramienta esencial para construir un futuro más equitativo.
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