El Consejo de Ministros aprueba un proyecto de ley orgánica pionero del Gobierno español que regula la inteligencia artificial.
Eva Marabotto
El Consejo de Ministros de España ha aprobado el proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial (IA). Esta normativa nacional desarrolla el reglamento de la Unión Europea sobre la materia. De esta manera, el texto legal inicia ahora su tramitación parlamentaria en las Cortes Generales tras su validación por el Ejecutivo. Esta regulación es necesaria porque el desarrollo tecnológico afecta de manera directa a sectores estratégicos como el empleo, la ciberseguridad y la soberanía democrática.
Concretamente, el Gobierno defiende una visión humanista de la tecnología que garantice los derechos ciudadanos. Así, el marco regulatorio responde a los debates globales sobre el impacto de los algoritmos en la vida diaria. Las empresas del sector deberán adaptarse a las nuevas exigencias de transparencia que establece el documento jurídico.
Liderazgo tecnológico y supervisión humana
Precisamente, España destaca en la adopción de estas herramientas digitales según diversos informes internacionales de entidades tecnológicas. El país dispone de una estrategia nacional dotada con una inversión pública de 1.500 millones de euros. Además, las instituciones públicas impulsan el modelo de lenguaje abierto denominado ALIA para las empresas. El Gobierno español regula la inteligencia artificial para crear un entorno de mercado completamente seguro y fiable.
En ese sentido, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, resalta la importancia de la nueva legislación. Por eso afirma que la norma exige una gran responsabilidad a los desarrolladores de los sistemas informáticos. Así, la ley introduce mecanismos claros para que el control de los procesos quede en manos de profesionales.
"Establece algo esencial que está en todos los debates de la inteligencia artificial, que es la obligatoriedad de la supervisión humana de los modelos", detalla López. El ministro recuerda que el país fue pionero al crear una agencia estatal específica para vigilar estas prácticas de programación. La normativa adapta una clasificación técnica de los programas informáticos en función del riesgo potencial que presentan.
Prohibiciones y estructura de control
Concretamente, la ley recoge las directrices europeas e incorpora restricciones severas contra el uso de técnicas de manipulación subliminal. Tampoco se permite la clasificación biométrica de las personas ni los sistemas de vigilancia predictiva en las calles. El Ejecutivo logró pactar en la Unión Europea la prohibición expresa de generar suplantaciones de identidad realistas de carácter sexual. El objetivo prioritario de este apartado es proteger a los menores de edad en el entorno digital.
El control del cumplimiento de la norma recae en una estructura organizativa descentralizada con sedes en varias regiones. La Agencia de Supervisión de Inteligencia Artificial tiene su centro operativo en la ciudad de A Coruña. El Banco de España asume la vigilancia de las aplicaciones informáticas dentro del sistema financiero del país. El Gobierno español regula la inteligencia artificial e introduce la figura del delegado especializado dentro de la propia Administración Pública.
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