Los expertos reunidos en el 11º Desafío en Neurología apuntaron a mejorar el estilo de vida para atenuar los síntomas del Parkinson.
La Enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta al sistema nervioso central. Produce una pérdida o deterioro progresivo de las neuronas dopaminérgicas, ubicadas en una región del cerebro conocida como sustancia negra. Actualmente, el Parkinson afecta en España a aproximadamente 150.000 personas1. Más del 38% de ellas presenta un estado avanzado de la enfermedad, en la que el paciente necesita soporte sanitario desde muchos ámbitos.
La influencia del estilo de vida en los pacientes con Parkinson
Según los especialistas, adoptar un enfoque integral en el abordaje del Parkinson puede marcar la diferencia en su evolución. Este debe contemplar no solo el tratamiento médico sino también el estilo de vida del paciente .
Precisamente ese tema ha sido una de las principales conclusiones del 11º Desafío en Neurología, un evento de referencia celebrado en Madrid y organizado por la farmacéutica AbbVie. En el encuentro neurólogos de toda España analizaron la Enfermedad de Parkinson (EP) desde una perspectiva integral.
La nutrición en enfermos de Parkinson
El doctor Diego Santos, neurólogo del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, destacó en su ponencia la importancia de este enfoque múltiple. También la influencia del estilo de vida en la evolución del Parkinson. "Cada vez hay más evidencias de que un abordaje integral del Parkinson es clave en la evolución del paciente. Factores como la nutrición, el ejercicio, las metas vitales o las relaciones sociales impactan significativamente en la calidad de vida de quienes padecen la enfermedad. También en su entorno más cercano. Por eso, resulta esencial tenerlos en cuenta a la hora de manejar la enfermedad".
El especialista precisó que en el ámbito de la nutrición, el Parkinson puede asociarse con problemas como disfagia, pérdida de peso involuntaria o dificultades digestivas. "Es importante fomentar la ingesta de verduras, frutas y cereales integrales. Así como reducir el consumo de carbohidratos refinados, azúcares añadidos, carnes rojas y lácteos", ha explicado Santos.
El ejercicio físico y el Parkinson
Junto con la alimentación, el ejercicio físico juega un papel crucial. "Los pacientes que comienzan a hacer ejercicio presentan mejoras en su calidad de vida en comparación con aquellos que tardan más en incorporarlo a su rutina”, señala el neurólogo. Además, los pacientes que ya realizaban actividad física regularmente antes del diagnóstico muestran beneficios en sus síntomas.
Tener un objetivo
Otro factor clave es el propósito de vida. Las personas con metas y aspiraciones mantienen mejor su función cognitiva. Asimismo, presentan un menor riesgo de demencia. "Tener objetivos ayuda a los pacientes a afrontar la enfermedad con una actitud más positiva. Algo que también se ve reforzado por la socialización, que ha demostrado mejorar la calidad de vida y reducir la ansiedad y la depresión en estos pacientes".
El entorno del paciente
Santos también destacó el profundo impacto que genera el Parkinson en el entorno cercano del paciente. A medida que la enfermedad avanza, los afectados requieren mayor apoyo en sus actividades diarias. Esto puede generar una sobrecarga en las personas encargadas de los cuidados. "El 50% de estas personas presenta síntomas depresivos como resultado de esta sobrecarga. Entonces esto a su vez repercute en el propio paciente, creándose un círculo vicioso", ha advertido el neurólogo. "Por ello, el entorno cercano de los pacientes es una figura clave en la toma de decisiones, especialmente en etapas avanzadas. Es fundamental involucrarlo en las conversaciones sobre el tratamiento y la gestión de la enfermedad".
La comunicación
Por último, durante la ponencia el especialista señaló la importancia de abordar la patología de una manera integral. En ese sentido apuntó al establecimiento de una colaboración estrecha entre la comunidad científica y el sistema sanitario para elevar el nivel de atención a los pacientes. También se subrayó el papel esencial de las asociaciones de pacientes, que proporcionan información, asistencia psicológica y social, y contribuyen a la sensibilización sobre la enfermedad. "Solo trabajando juntos y fomentando la comunicación entre profesionales, pacientes y su entorno, es posible mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad".
En este enlace se puede encontrar más información sobre el Parkinson de la farmacéutica AbbVie.