El Congreso de Periodismo de Huesca analiza la polarización, la desinformación y el futuro del periodismo

marzo 13, 2026
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Jan Martínez (El País) e Ignacio Escolar (elDiario.es)
Jan Martínez (El País) e Ignacio Escolar (elDiario.es)

Más de 350 profesionales y estudiantes analizan en el Congreso de Periodismo de Huesca los grandes desafíos del sector.

Judith Victoria Cherquis

El Congreso de Periodismo de Huesca reúne al sector ante los retos de la profesión

Polarización política, desinformación, presión en las redacciones y nuevas narrativas digitales centran el XXVII Congreso de Periodismo de Huesca, que reúne durante dos jornadas a más de 350 profesionales y estudiantes en el Palacio de Congresos de la ciudad. El encuentro analiza los principales desafíos del periodismo actual y se consolida como uno de los foros profesionales más relevantes del sector en España.

La inauguración incluyó la entrega del XXV Premio de Periodismo José Manuel Porquet del Gobierno de Aragón a la periodista María Sánchez Díez, editora senior de narrativas digitales y formación en The New York Times.

Durante su intervención, María Sánchez Díez analizó el momento que atravesaba la profesión. El periodismo entró en una nueva fase marcada por la polarización política, la toxicidad en redes sociales, la desinformación y el agotamiento del modelo publicitario.

La periodista explicó que muchos profesionales sentían dudas sobre el papel del periodismo en un ecosistema digital saturado de intereses ideológicos y bulos. Sin embargo, advirtió de que el sector debería adaptarse a los cambios porque la transformación no se detendría.

Además, el congreso concedió el I Premio de Comunicación Rural al periodista Ángel Huguet, con el respaldo de la Diputación Provincial de Huesca.

La presidenta decana de Periodistas de Aragón, Isabel Poncela, insistió en una idea central: el periodismo solo tiene sentido cuando coloca a las personas en el centro de la información.

Cristina Olea analiza la política estadounidense y el impacto mediático de Trump

La conferencia inaugural corrió a cargo de la corresponsal de TVE en Washington, Cristina Olea. La periodista describió los retos de informar sobre la política estadounidense desde la Casa Blanca.

Según explicó, el estilo comunicativo de Donald Trump condicionaba la agenda informativa. Los medios dedicaban gran parte del tiempo a explicar lo que decía el presidente. Como consecuencia, quedaba menos espacio para analizar lo que hacía y el impacto de sus decisiones en la sociedad.

Olea también planteó dilemas éticos habituales en el trabajo periodístico. Los profesionales debían decidir cómo informar sobre declaraciones falsas o ataques directos sin amplificar la desinformación.

El periodismo local y rural reivindicó su papel informativo

El congreso también dedicó una mesa al valor del periodismo de proximidad. Bajo el título Periodismo local contar desde cerca, varios profesionales defendieron la relevancia de los medios locales.

Quico Chirino, director de Ideal de Granada, afirmó que el periodismo local representaba innovación y supervivencia dentro del sector. Eva Defior, directora del Grupo La Comarca, señaló además que las audiencias mostraban un interés creciente por la información cercana.

El periodista Ángel Huguet reivindicó ese modelo tras recibir el I Premio de Comunicación Rural. Según explicó, el periodismo local permitía dar voz a historias que raramente aparecían en los grandes medios. La cercanía y la conversación directa con la ciudadanía formaban la base de este trabajo.

Nuevas narrativas digitales para conectar con la audiencia

El congreso también analizó la evolución de los formatos informativos. En la mesa Otras formas de comunicar, varios profesionales reflexionaron sobre el uso de redes sociales para llegar a públicos jóvenes.

Marcos García Merino, responsable de contenidos de KLAB del Grupo PRISA, advirtió de un error frecuente en los medios tradicionales. Muchos intentaban dirigirse a los jóvenes solo con cambios de tono.

En cambio, Marina Enrich, copresentadora de WATIF TV, defendió que los medios debían situarse donde estaba la audiencia. Las redes sociales funcionaban como una puerta de entrada a la información.

Ambos coincidieron en una idea clave: los formatos evolucionan, pero la comunidad de lectores se mantiene.

El documental se consolidó como herramienta periodística

La segunda jornada del congreso abordó el crecimiento del documental como formato informativo. En la mesa participaron el periodista de investigación Tomás Ocaña, la directora audiovisual de elDiario.es Izaskun Pérez y la periodista Aldara Diéguez.

Ocaña defendió que el documental permitía comprender historias complejas con profundidad narrativa. Pérez coincidió en que el sector audiovisual abría nuevas oportunidades para el periodismo más allá de los medios tradicionales.

Diéguez recordó que el proceso exigía paciencia y aprendizaje. La producción audiovisual incluía múltiples fases y rechazos frecuentes.

Durante la ponencia, Ocaña presentó su teoría de Las siete bolas del Dragón. Este modelo identificó siete elementos clave para que una historia llegara a una plataforma. Entre ellos aparecían giros narrativos, interés público, personajes sólidos, relevancia social, diversidad de fuentes, material de archivo y seguimiento narrativo.

Redacciones bajo presión y bienestar profesional

La mesa Redacciones al límite cuidar al periodista cuidar al periodismo abordó la presión laboral dentro de los medios.

Mar Cabra, fundadora de The Self Investigation, reclamó un cambio cultural en el sector. El periodismo necesita colocar a las personas en el centro para garantizar su sostenibilidad.

Los participantes alertaron también del impacto del acoso digital y de la presión constante en redes sociales. La nueva generación de periodistas comenzó a exigir límites más claros y mayor equilibrio entre vida personal y trabajo.

Plataformas digitales y lucha contra la desinformación

El taller Quién vigila a las plataformas analizó la responsabilidad de las grandes empresas tecnológicas en la difusión de información y desinformación. Se abordó cómo estas plataformas, incluyendo redes sociales y servicios de mensajería, se han convertido en espacios centrales de consumo de noticias y opinión.

Carlos Rul·lan, responsable de comunicación digital de la Oficina del Parlamento Europeo en España, recordó que la Unión Europea trabaja desde hace más de una década en la regulación de estos espacios. Además, señaló que la Ley de Servicios Digitales, aprobada en 2022, obliga a las plataformas a implantar mecanismos de control frente a contenidos falsos o dañinos y a reducir riesgos sistémicos en sus servicios.

Por su parte, los periodistas Clara Jiménez y Carlos Hernández Echevarría, de la Fundación Maldita.es, advirtieron que muchas plataformas no cumplen estas obligaciones.

Explicaron que los desinformadores se coordinan y aprovechan incentivos económicos, como la generación de tráfico y publicidad. Asimismo, señalaron que la inteligencia artificial puede amplificar contenidos manipulados si se alimenta con grandes volúmenes de información falsa.

En este contexto, los ponentes destacaron la importancia de que los usuarios conozcan y utilicen las herramientas de denuncia que ofrecen las propias plataformas. A su vez, subrayaron la necesidad de formación y espíritu crítico para interpretar los contenidos que aparecen en los algoritmos, identificando qué información es veraz y qué podría ser manipulada con fines políticos o económicos.

Finalmente, se aclaró que las grandes plataformas incluyen redes sociales como Facebook, TikTok, Instagram o Twitter, así como servicios de mensajería y agregadores de noticias. En consecuencia, aunque estas empresas tienen la responsabilidad legal y ética de controlar la desinformación, en muchos casos sus medidas resultan insuficientes, lo que aumenta la necesidad de vigilancia ciudadana, periodística y regulatoria.

Los bulos sanitarios y los riesgos para la población

El congreso también abordó la desinformación en el ámbito sanitario en una mesa organizada con la Asociación Española Contra el Cáncer en Huesca.

Los expertos advirtieron que la difusión de información incorrecta sobre terapias o tratamientos puede poner en riesgo la salud de los pacientes. Por ello, defendieron que el periodismo debe ser riguroso y basado en evidencia científica, convirtiéndose en un filtro imprescindible frente a los bulos que circulan en redes y medios digitales.

Informar desde Gaza y los obstáculos para la prensa

Asimismo, el congreso abordó también la difícil labor de los periodistas en zonas de conflicto, poniendo especial atención en la situación en Gaza. Los profesionales señalaron que cubrir la información en el territorio se convierte en un reto extremo debido a la violencia, las restricciones de acceso y la censura directa sobre los medios.

El fotoperiodista gazatí Kayed Hammad explicó que trabajar en Gaza resultaba extremadamente peligroso, y destacó que muchas veces los periodistas se convierten en objetivos por documentar la realidad. Por su parte, la periodista Cristina Saavedra reconoció que los medios tardaron en reaccionar ante la magnitud de la crisis, subestimando inicialmente el impacto de los ataques y las necesidades informativas.

Desde Jerusalén, la corresponsal de EFE Núria Garrido detalló que los periodistas internacionales enfrentaban grandes obstáculos para entrar en la Franja de Gaza. Gran parte de la cobertura dependía del trabajo de los reporteros que permanecían dentro del territorio, lo que obligaba a los corresponsales a coordinarse a distancia y a adaptarse a un entorno con información limitada y controlada.

Los ponentes coincidieron en que la censura y las restricciones ponen en riesgo la labor periodística y limitan la visibilidad de los hechos. Además, alertaron de que la falta de acceso y la manipulación de la información agravan la desinformación y dificultan que la comunidad internacional conozca la verdadera situación sobre el terreno.

Polarización política y redes sociales en el cierre del congreso

Finalmente, el encuentro de Periodismo de Huesca concluyó con una conversación entre el director de El País, Jan Martínez Ahrens, y el director de elDiario.es, Ignacio Escolar.

Ambos analizaron el impacto de la polarización política en el ecosistema mediático. Martínez señaló que el aumento de la crispación respondía a diversos factores y reconoció que la tensión en el debate público había crecido en los últimos años.

Escolar añadió que esta polarización condicionaba la credibilidad de las noticias. Muchas personas aceptaban o rechazaban una información según su afinidad política.

Durante la conversación también apareció el papel de las redes sociales. Los dos coincidieron en que estas plataformas habían pasado de ser espacios de diálogo a convertirse en escenarios de confrontación y odio.

A pesar de ello, ambos directores destacaron una tendencia positiva. El modelo basado en lectores y suscripciones reforzaba la sostenibilidad de los medios y fortalecía la relación con la audiencia.

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