La Fundación CYD concluye en su último informe que el campo de estudio determina la inserción laboral por encima de la tipología de la universidad elegida.
Eva Marabotto
Esta es la principal conclusión de la publicación "Radiografía del SUE 3. Inserción laboral" de la fundación que preside Ana Botín, que analiza el Sistema Universitario Español. El estudio examina la trayectoria de cinco promociones de egresados hasta cuatro años después de su graduación. Los datos demuestran que, aunque existen matices entre los centros públicos y privados, la disciplina académica es el factor estructural diferenciador. Las áreas de Ingeniería, Informática y Ciencias de la Salud lideran sistemáticamente todos los indicadores de calidad en el empleo.
Según explica Aïda Piñol, autora de la publicación, la disciplina académica constituye el principal eje de diferenciación en el mercado de trabajo actual. Las universidades públicas superan ligeramente a las privadas en la tasa de afiliación media a la Seguridad Social, alcanzando un 76,07%. No obstante, las diferencias globales se han reducido en los últimos años, mostrando una tendencia al alza en la ocupación general. Medicina e Informática destacan como las titulaciones con mayor porcentaje de afiliados en ambos modelos de gestión.
Estabilidad contractual y diferencias autonómicas
El porcentaje de graduados con contrato indefinido ha experimentado un crecimiento notable, pasando del 59% al 72% en las promociones más recientes. En este indicador, los egresados de la universidad pública presentan una tasa de estabilidad algo superior a los de la privada. Por regiones, Madrid y la Comunitat Valenciana encabezan el ranking de contratos fijos para los alumnos procedentes de centros públicos. En contraste, las tasas más bajas de estabilidad contractual se localizan en el País Vasco y La Rioja.

Respecto a la jornada laboral, cerca del 80% de los nuevos profesionales cuenta con un contrato a tiempo completo. En titulaciones como Medicina o diversas Ingenierías, este valor roza el 99%, sin apenas distinciones entre tipos de universidad. Sin embargo, en disciplinas como Educación Infantil o Terapia Ocupacional, la universidad privada muestra mejores cifras de jornada completa. Estos datos refuerzan la idea de que la especialización técnica garantiza condiciones laborales más estables de forma inmediata.
La brecha salarial y el perfil del titulado
La Base Media de Cotización anual revela una diferencia superior a los 3.500 euros a favor de los egresados de universidades privadas. Mientras que en los centros privados la media se sitúa en 33.990 €, en las universidades públicas baja hasta los 30.429 €. Esta brecha salarial puede estar influida por factores externos, como el origen socioeconómico del estudiante o sus redes de contacto. Medicina es la única excepción destacada, siendo la titulación con el salario más alto dentro del sistema público español.
En cuanto a la categoría profesional, los graduados de centros privados acceden con mayor frecuencia a puestos del grupo de cotización de "Titulados". Este indicador alcanza el 70% en la privada frente al 60% en la pública, con brechas especialmente altas en el ámbito educativo. Carreras como Enfermería, Odontología u Óptica presentan los mejores resultados de adecuación entre formación y empleo. Por el contrario, disciplinas como Pedagogía muestran una mayor dificultad para que el egresado sea contratado según su nivel de estudios.
Sectores con mejor y peor desempeño laboral
El informe de la Fundación CYD identifica los campos de estudio con trayectorias más sólidas y aquellos con mayores dificultades de inserción. Ingeniería de Organización Industrial, Telecomunicaciones y Medicina son los grados con mejor desempeño global en las universidades públicas españolas. En el sector privado, destaca especialmente la Ingeniería en Tecnologías Industriales por su alta empleabilidad y calidad salarial. Existe una elevada coincidencia en el éxito de estas ramas técnicas independientemente de la titularidad del centro de estudios.
Por el contrario, los peores indicadores de inserción laboral se concentran en áreas como Humanidades, Comunicación y Bellas Artes en la universidad pública. En estos campos, la universidad privada suele ofrecer trayectorias algo más estables y de mayor calidad contractual. Por ejemplo, en Comunicación, la tasa de contratos a tiempo completo es 11 puntos superior entre quienes optaron por la formación privada. Estos datos subrayan la importancia de la orientación académica previa a la matriculación universitaria.
La Fundación CYD, nacida en 2002, continúa analizando la contribución de la universidad al desarrollo económico y social del país. Su labor permite estrechar los vínculos entre el mundo académico y el tejido empresarial para mejorar la empleabilidad juvenil. A través de herramientas como el Ranking CYD, la institución ofrece una visión transparente de las capacidades reales de cada titulación. Entender estas dinámicas es crucial para que los futuros graduados tomen decisiones informadas sobre su carrera profesional.
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