Una ola de denuncias por presunto acoso sexual en medios de Colombia ha reabierto el debate sobre el abuso de poder en redacciones. El caso ya implica a la cadena Caracol, la Fiscalía y el Ministerio de Trabajo.
Judith Victoria Cherquis
Según un reportaje de BBC Mundo, la iniciativa #YoTeCreoColega ha recibido más de 200 correos con denuncias de acoso sexual en entornos laborales del periodismo en Colombia. Estas denuncias están relacionadas con el movimiento #MeToo Colombia acoso sexual en medios, que ha cobrado fuerza en los últimos años. Los testimonios, enviados en su mayoría por mujeres, describen situaciones ocurridas entre 1993 y 2025, con patrones repetidos de abuso de poder, jerarquía laboral y dependencia profesional. Algunos relatos incluyen información adicional que permitiría su verificación, según la misma investigación periodística.
El origen: un comunicado de Caracol Televisión
El caso se activó públicamente el 20 de marzo, cuando Caracol Televisión informó haber recibido denuncias contra dos periodistas por presunto acoso sexual y activó sus protocolos internos. A partir de ese momento, comenzaron a multiplicarse los testimonios en redes sociales y canales alternativos de denuncia impulsados por periodistas. La situación derivó en la creación del movimiento #MeTooColombia, que busca agrupar y sistematizar los casos reportados.
Patrones de acoso y abuso de poder en medios
Las impulsoras del movimiento señalan que los testimonios muestran patrones recurrentes:
- relaciones jerárquicas desiguales
- vulnerabilidad de periodistas jóvenes o en prácticas
- dependencia laboral y miedo a represalias
- escenarios cerrados o de cobertura periodística
- normalización de conductas inapropiadas
Según BBC Mundo, los relatos apuntan a una dinámica estructural dentro de algunos entornos mediáticos, no a hechos aislados.
Investigación del Ministerio de Trabajo en Colombia
El Ministerio de Trabajo ordenó medidas preventivas contra Caracol Televisión tras una inspección realizada en marzo.
El organismo identificó posibles fallas en la aplicación de protocolos internos, así como indicios de riesgos para derechos fundamentales de trabajadores.
Entre las medidas se incluyen:
- protección a denunciantes y testigos
- prohibición de represalias
- enfoque de género en investigaciones internas
- auditoría de canales de denuncia
El Ministerio advirtió además que los protocolos deben aplicarse de forma efectiva y no solo formal.
Fiscalía y respuestas institucionales
La Fiscalía General de la Nación también abrió un canal para recibir denuncias e inició investigaciones preliminares con enfoque de género. En paralelo, Caracol Televisión confirmó la salida de los periodistas Jorge Alfredo Vargas (de enorme fama y trayectoria en Colombia) y Ricardo Orrego, aclarando que estas decisiones no implican determinación de responsabilidades individuales. Posteriormente, la empresa anunció una comisión externa de investigación.
Debate internacional sobre el caso
El tema ha sido analizado en espacios como El Debate de France 24, donde especialistas, periodistas y defensoras de derechos humanos destacaron el carácter estructural del problema. En el programa se señaló que el caso colombiano refleja dinámicas globales vinculadas al movimiento #MeToo, especialmente en entornos laborales con fuertes jerarquías. También se subrayó la necesidad de aplicar un enfoque de género en la investigación de estas violencias y de reforzar los mecanismos de denuncia.
Un problema estructural en los medios de comunicación
Las periodistas implicadas en la iniciativa sostienen que las denuncias reflejan un problema estructural en el periodismo colombiano.
“No son casos aislados, sino patrones repetidos a lo largo del tiempo”, señalan las impulsoras del movimiento.
El debate ahora se centra en la transformación de la cultura laboral en los medios, la protección efectiva de las víctimas y la responsabilidad institucional frente a los casos denunciados.