Así lo demuestra un nuevo estudio sobre riesgo cardiovascular de la fundación INCLIVA
Eva Marabotto
El Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, perteneciente al Hospital Clínico Universitario de València, ha liderado este trabajo científico. Esta institución valenciana se dedica a la investigación biomédica y traslacional para mejorar la salud de los ciudadanos. Los investigadores han analizado la evolución de 636 pacientes que sufrieron un síndrome coronario agudo. Para lograrlo, el equipo médico ha realizado un seguimiento continuado con más de 6.500 determinaciones de lípidos en sangre.
Esta metodología ha permitido evaluar el colesterol como una variable dinámica a lo largo del tiempo. La investigación revela que mantener el colesterol bajo control es un reto pendiente en la prevención secundaria. Los datos muestran que solo en una de cada cuatro muestras el colesterol malo se situó por debajo del límite recomendado de 55 mg/dl. Esta falta de control continuado incrementa el peligro de fallecer, de forma especial a partir del tercer año tras el ingreso.
Claves del nuevo estudio sobre riesgo cardiovascular
El análisis pormenorizado de los datos refleja la importancia de no perder el seguimiento médico con el paso de los años. El doctor Enrique Santas Olmeda, cardiólogo del Grupo de Investigación en Insuficiencia Cardiaca de INCLIVA, ha coordinado este proyecto junto al facultativo Rafael de la Espriella Juan. Ambos investigadores han detectado que muchos pacientes crónicos abandonan de forma progresiva las pautas médicas recomendadas tras el alta.
La publicación de los resultados se ha realizado en la revista científica American Journal of Preventive Cardiology. La conclusión principal asocia de forma directa la trayectoria del colesterol con la supervivencia a largo plazo de los enfermos. De este modo, la investigación confirma que un mal control sostenido en el tiempo multiplica de forma notable la posibilidad de sufrir un desenlace fatal.
Coordinación activa con la atención primaria
El estudio propone buscar nuevas fórmulas organizativas para vigilar a los pacientes cardiópatas fuera de los hospitales. El objetivo esencial es evitar que las personas que han superado un infarto descuiden su tratamiento preventivo. Por ello, se insiste en diseñar estrategias conjuntas entre los diferentes niveles del sistema sanitario.
"El impacto pronóstico del mal control del c-LDL es fundamentalmente importante cuando ha transcurrido tiempo desde el evento, situación en la que muchas veces, el paciente se encuentra ya fuera del radar de cardiología", explica Santas. Por este motivo, el cardiólogo considera clave trabajar de la mano con los médicos de familia para coordinar los niveles asistenciales.
Esta investigación sobre el colesterol ha contado con la financiación del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Cardiovasculares y de la farmacéutica Daiichi-Sankyo. El hallazgo abre una nueva vía para mejorar el diseño de este estudio sobre riesgo cardiovascular en la práctica clínica diaria.
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