Casi el 55% de los españoles adultos tiene una enfermedad crónica, según el nuevo documento de la Estrategia de Cronicidad del Sistema Nacional de Salud.
Eva Marabotto
Casi el 55% de los españoles tiene una enfermedad crónica, según el Documento de Desarrollo 2025–2028 de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad. El informe confirma que más de la mitad de la población adulta convive con una o más patologías duraderas, lo que representa un reto para la sanidad pública.
Las enfermedades crónicas, como la diabetes, la artrosis o la EPOC, no se curan con tratamientos puntuales. Sin embargo, pueden controlarse mediante hábitos saludables, medicación y seguimiento médico. El Ministerio de Sanidad advierte que su manejo requiere un enfoque integral y coordinado.
Durante la jornada “Cambiando la mirada de la Cronicidad”, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, presentó la nueva estrategia 2025–2028. Señaló que “no es el sistema sanitario el que debe girar en torno a la cronicidad, sino que la cronicidad define al sistema sanitario”.
Un desafío para la sanidad pública
En España, casi el 55% de los españoles tiene una enfermedad crónica, y la cifra aumenta con la edad. Cuatro de cada diez hombres mayores de 65 años sufren dos o más dolencias, porcentaje que sube al 44 % en mujeres. Este fenómeno impacta directamente en la calidad de vida y en los recursos del sistema.
Las patologías crónicas generan el 80 % del gasto sanitario público. Además, suponen más del 70 % de las consultas en Atención Primaria. Por eso, el documento plantea reforzar la atención domiciliaria, mejorar la coordinación entre niveles asistenciales y promover la continuidad de los cuidados.
Un modelo centrado en la persona
El plan 2025–2028 se elaboró con la participación de comunidades autónomas, sociedades científicas y asociaciones de pacientes. Plantea siete líneas de actuación que incluyen la equidad, la perspectiva de género y la integración sociosanitaria.
El Ministerio de Sanidad busca avanzar hacia un modelo más justo, integrado y sostenible. Con este enfoque, casi el 55% de los españoles tiene una enfermedad crónica deja de ser solo una estadística para convertirse en una prioridad sanitaria.