El regreso sin gloria de Ana Rosa Quintana a las mañanas de Telecinco está resultando contraproducente.
Judith Victoria Cherquis
El regreso de Ana Rosa Quintana a las mañanas de Telecinco, tras el fracaso de ‘TardeAR’ en la franja vespertina, no es el éxito esperado. Después de un primer día prometedor, las audiencias han caído, lo que deja en evidencia la volatilidad del público y el difícil camino que enfrenta la presentadora en su intento por recuperar el trono de las mañanas, ocupado hoy por Susanna Griso. ¿Ha sido un error regresar a un terreno ya conquistado?
Un estreno prometedor pero efímero
Cuando un programa regresa con la promoción que acompaña a figuras como Ana Rosa Quintana, es natural esperar que el primer día haya una audiencia destacada. No obstante, ese impacto inicial no siempre se mantiene, como lo demuestra el caso de Carlos Latre y su fallido Babylon Show, o muchos otros ejemplos en la televisión. En el caso de ‘El Programa de Ana Rosa’, el comienzo fue fuerte, con un 15% de cuota de pantalla y 398.000 espectadores, pero pronto se desinfló. Al tercer día, la audiencia había bajado a un 14,2% y 336.000 televidentes, y al jueves ya se encontraba en la cuarta posición con un 12,6% y 284.000 espectadores. Aunque hubo una pequeña subida el viernes, con un 13% y 312.000 televidentes, la realidad es que las cifras no reflejan el liderazgo esperado, ni el éxito de antaño de este magacín matutino.
La difícil competencia matinal
El regreso de Ana Rosa se dio en un contexto altamente competitivo, donde Susanna Griso con Espejo Público se ha consolidado como líder de la franja matutina. En el mismo tramo horario, el programa de Griso alcanzó un 14,3% con 342.000 televidentes, mientras que laSexta, con Aruser@s y Al Rojo Vivo, también se mantuvo cerca con un 13,7%. En este escenario, el regreso de Ana Rosa no logró captar a la audiencia que se había acomodado con otras opciones.
El impacto del regreso de Ana Rosa también se ha sentido dentro de Telecinco. Programas como La mirada crítica han visto caer sus audiencias, de un 11,2% en enero a un 8,8% en febrero. Sin embargo, otros espacios, como Vamos a ver, han experimentado mejoras con subida del 13,5% al 14,6%. Esta reorganización interna demuestra que no todos los cambios han sido negativos, pero el regreso de Ana Rosa ha dejado claras las dificultades para recuperar el liderazgo en la franja matutina.
La difícil batalla por la audiencia matinal
El retorno de Ana Rosa a las mañanas es aún más complicado porque no solo regresa a un programa que ya existía, sino que lo hace en el mismo horario de antes, un espacio que dejó para competir con Sonsoles Ónega en la tarde de Telecinco. El plan no funcionó. No solo existe la presión de los tradicionales rivales, como Espejo Público, sino también de la irrupción de otros programas que no siempre estaban allí, como Aruser@s y Al Rojo Vivo de laSexta, que se mantienen firmes. Ana Rosa vuelve al lugar del que nunca debió haberse ido, pero ese sitio ya tiene otra dueña: Susanna Griso. ¿Y ahora?