El proyecto SYNTHBIOMICS ha finalizado tras dos años de investigación con el desarrollo de herramientas de biología sintética para la salud.
Redacción
Tras dos años de investigación el proyecto SYNTHBIOMICS ha llegado a su fin con el desarrollo de herramientas de biología sintética para la salud. El consorcio ha estado coordinado por el Cima Universidad de Navarra. Además, ha reunido a siete entidades navarras para impulsar soluciones biotecnológicas en ámbitos estratégicos. Asimismo, la iniciativa ha dispuesto de una ayuda pública de 1,46 millones de euros.
Junto al Cima, en esta iniciativa han participado CNTA, CENER, NASERTIC, Centro Stirling–MC3, TAIREL DATA y NUCAPS Nanotechnology. Las entidades se han centrado en la salud, la descarbonización y la seguridad alimentaria.
"SYNTHBIOMICS ha demostrado que Navarra dispone de capacidades complementarias para abordar proyectos complejos de biología sintética, desde el diseño y la síntesis de ADN hasta la caracterización funcional y la posible valorización de los resultados", ha señalado Antonio Pineda-Lucena, investigador principal del proyecto y director científico del Cima.
Avances en la salud y la biomedicina con herramientas de biología sintética
En la línea sanitaria, el Cima ha creado una librería sintética de nanobodies con diez millones de variantes. Del mismo modo, TAIREL DATA ha diseñado el sistema bioinformático con inteligencia artificial para procesar más de cien millones de lecturas. NASERTIC ha facilitado sus infraestructuras para los análisis de datos y la síntesis enzimática de ADN.
Por su parte, NUCAPS ha colaborado con el Cima en la unión de nanobodies a nanopartículas de zeína. Por lo tanto, el consorcio ha logrado partículas homogéneas para la administración dirigida de sustancias activas.
Innovación en la alimentación y la descarbonización
Por otro lado, CNTA ha obtenido librerías de aptámeros para detectar contaminantes como el PFOA y la acrilamida. En cambio, Centro Stirling–MC3 ha creado materiales para integrar biomoléculas en biosensores impresos mediante una biotinta funcionalizable.
Finalmente, CENER ha diseñado seis rutas metabólicas sintéticas en una bacteria anaerobia para generar acetona. En consecuencia, este logro facilita la creación de nuevas herramientas de biología sintética destinadas a transformar gases ricos en carbono.