Georgina Briñol será la nueva directora de Comunicación de la compañía de distribución de electrónica MediaMarkt.
Redacción
MediaMarkt España ha decidido reorganizar la estructura de su departamento directivo. La filial de la multinacional alemana de distribución electrónica gestiona más de un centenar de establecimientos en el país. En esta ocasión, la firma ha optado por promocionar a una profesional con amplia experiencia en la casa. Así. Georgina Briñol será la nueva directora de Comunicación de MediaMarkt.
La nueva directora de Comunicación de MediaMarkt asumirá las funciones del área tras la marcha de Gloria Maltas. La anterior responsable abandonó la compañía el pasado mes de mayo para empezar una nueva etapa. Por este motivo, el grupo cubre ahora un puesto clave para el diálogo con los medios.
Además, la ejecutiva mantendrá sus tareas actuales como secretaria del Consejo de Administración. De igual forma, conservará la responsabilidad sobre las áreas Legal y Compliance que lidera desde el año 2020.
Un perfil con trayectoria en la casa
Georgina Briñol, nueva directora de Comunicación de MediaMarkt, se incorporó a la empresa hace doce años. La directiva es licenciada en Derecho por la Universitat Pompeu Fabra. Asimismo, posee un Máster en Abogacía impartido por la misma universidad.
Antes de su llegada a la empresa de distribución, la profesional trabajó en despachos como Brinvest Detectives & Peritos y Lupicinio International Law Firm. En su nueva función, reportará de manera directa al consejero delegado de la filial en España, Faruk Kocabaş.
Según ha comunicado la directiva, esta nueva etapa "representa una evolución natural" dentro de la compañía. Al mismo tiempo, Briñol considera que la comunicación, la sostenibilidad y el cumplimiento persiguen un objetivo común. En sus palabras, estas áreas buscan "generar confianza y asegurar que la compañía avanza de forma coherente, responsable y alineada con sus valores".
Integración de áreas corporativas
La unificación de comunicación, sostenibilidad y compliance responde a la estrategia de la firma. Con este cambio, la empresa busca reforzar su mensaje ante las exigencias de regulación y mercado.
Por otro lado, la concentración de tareas facilita una gestión más ágil de la reputación institucional. De esta manera, el grupo busca asegurar la coherencia entre el discurso público y la gestión interna.