La FAPE apoya la queja del Colegio y la Asociación de Periodistas de Aragón en el caso de una plaza de comunicación en la Universidad de Zaragoza sin exigencia de titulación.
Judith Victoria Cherquis
Crece el conflicto por la plaza de comunicación
La polémica en la Universidad de Zaragoza suma nuevos apoyos profesionales. La FAPE respalda el posicionamiento del Colegio Profesional de Periodistas de Aragón y de la Asociación de Periodistas de Aragón. El caso afecta a una plaza técnica vinculada a comunicación y divulgación científica en un instituto universitario. Las funciones incluyen comunicación de resultados de I+D+i, gestión de contenidos digitales, redes sociales y divulgación científica. Además, el baremo de la convocatoria valora la titulación en Periodismo o Comunicación. Sin embargo, no la establece como requisito obligatorio.
Base legal de la convocatoria
La Universidad de Zaragoza justifica este tipo de perfiles en la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. El artículo 23 bis permite definir perfiles amplios sin exigir una titulación concreta.
Sin embargo, los colectivos profesionales consideran que esta flexibilidad genera un problema práctico. La Asociación de Periodistas de Aragón sostiene que la universidad debería ajustar mejor los perfiles a las funciones reales del puesto.
Críticas del sector periodístico
El Colegio Profesional de Periodistas de Aragón insiste en que la comunicación pública no es una tarea genérica. Según su posicionamiento, esta labor requiere formación específica, criterio profesional y responsabilidad ética.
La FAPE respalda esta visión. Ambas organizaciones coinciden en un punto clave. La universidad debe reconocer la comunicación como una disciplina profesional y no solo como una función técnica abierta.
Además, subrayan una contradicción evidente. La Universidad de Zaragoza imparte estudios oficiales de Periodismo y Comunicación, lo que refuerza la controversia.
Qué funciones incluye la plaza
La convocatoria del Instituto Universitario de Investigación en Empleo, Sociedad Digital y Sostenibilidad define tareas concretas:
- Comunicación y difusión de resultados de investigación
- Planificación de actividades de divulgación científica
- Gestión de la página web
- Creación de contenidos informativos
- Gestión de redes sociales
- Estas funciones refuerzan el carácter especializado del puesto, según los colectivos profesionales.
Un patrón repetido en otras universidades
Este caso no es aislado en España. Existen precedentes similares en otras instituciones académicas.
En la Universidad de Sevilla, varias plazas de comunicación no exigieron titulación específica en Periodismo. Los colegios profesionales criticaron esta situación por considerar que se trataba de funciones informativas especializadas.
En la Universidad de León, también se denunciaron bolsas de empleo en comunicación sin requisito de formación periodística. El sector alertó de un posible riesgo de intrusismo profesional.
Además, distintas universidades públicas españolas mantienen unidades de comunicación científica y digital. En estos casos, se repite un patrón. Se prioriza la experiencia o la formación transversal frente a la titulación específica en comunicación.
Debate sobre profesionalización de la comunicación
Las organizaciones profesionales sostienen que la comunicación institucional, científica y digital ha ganado complejidad en los últimos años. Por ello, reclaman mayor definición en los procesos selectivos.
La FAPE y los colegios profesionales defienden que la apertura de perfiles no debe debilitar la calidad informativa. También insisten en que la divulgación científica requiere formación especializada para garantizar rigor y ética.
Posición institucional de la Universidad
Hasta el momento, la Universidad de Zaragoza no ha realizado una respuesta pública detallada sobre el fondo del conflicto más allá del marco legal aplicable. Su posición se apoya en la normativa vigente que permite convocatorias con perfiles amplios.
El caso de la Universidad de Zaragoza reabre un debate recurrente en el sistema universitario español. La tensión se sitúa entre la flexibilidad legal de contratación y la exigencia profesional que reclama el sector del periodismo.
La FAPE y los colegios profesionales mantienen su postura. Consideran necesario reforzar los criterios de selección cuando las funciones corresponden directamente al ámbito de la comunicación.