El fenómeno astronómico generó en los españoles FOMO, ansiedad por vivir la experiencia y compartirla en redes.
Eva Marabotto
La psicología y la psiquiatría se han cansado de desmentir el bulo de que un eclipse, es decir la alineación del Sol y la Luna, tenga consecuencias graves en la salud mental de las personas. Ni nerviosismo ni enajenación: los astros no afectan a la psique. Sin embargo, el hecho de que la última vez que ocurrió un fenómeno astronómico semejante fuera hace 100 años desató un frenesí por verlo y el miedo a perdérselo. Un efecto inesperado del eclipse, en la salud mental de las personas.
Este sentimiento de angustia tiene una denominación: FOMO. El término fue acuñado por el Dr. Dan Herman en 1996. Sin embargo, se popularizó ocho años más tarde, cuando Patrick McGinnis escribió un artículo sobre el tema en la revista Harvard Business Review. FOMO proviene de las siglas en inglés de «fear of missing out», traducido al español como «miedo a perderse algo».
Según explica la psicóloga y psicoterapeuta Rosario Linares, "el síndrome FOMO describe la ansiedad o el miedo que se experimenta al pensar que los demás están disfrutando de experiencias gratificantes y no se puede participar en las mismas, sintiéndose excluido del grupo".
El efecto de las redes sociales
Aunque no es un sentimiento nuevo, según la especialista, las redes sociales lo acrecientan. Las publicaciones permiten ver lo que hacen o viven otros y generan angustia e insatisfacción por las propias experiencias. Un recorrido por las redes sociales en los últimos días permite confirmar que los españoles quisieron disfrutar y mostrar cómo gozaban de la experiencia del eclipse.
Si bien no se trata de un sentimiento novedoso, el uso de las redes sociales ha disparado su aparición debido a que permiten ver los planes que hacen los demás, cayendo en una comparación social (frecuentemente injusta, ya que se suele partir de un punto de vista idealizado y altamente selectivo). "Es una cosa que se ve cada tantos años y perder la oportunidad sabe mal", confiesa un joven ante las cámaras de la televisión estatal. «¿De qué vas a hablar al día siguiente?», se pregunta una mujer a su lado.
El fenómeno puede traducirse en cifras. Unas 800 personas reservaron con anticipación paseos en catamarán u otras embarcaciones para seguir el fenómeno desde el mar en la Costa Daurada y junto al delta del Ebro. Los organizadores cuentan que las plazas se agotaron en enero de 2026 y que deberían haberlas multiplicado por diez para responder a la demanda. Pero hay más cifras: la búsqueda sobre cómo ver el eclipse en directo en España logró una popularidad del 100 % según Google Trends y creció 1.900 % respecto de días anteriores. La ansiedad de no perdérselo y un efecto del eclipse en la sdalud mental.
Consecuencias y tratamiento
En AGS Psicólogos de Madrid apuntan las consecuencias del FOMO: "Influye directamente en la salud mental, ya que combina factores de estrés y autoexigencia social. Quien lo padece tiende a mantener un nivel de alerta psicológica prolongado, lo que dificulta el descanso cognitivo y favorece la fatiga emocional. Este estado puede derivar en síntomas depresivos leves o moderados si no se regula".
Los especialistas de AGS proponen combatir este efecto del eclipse en la salud mental y cualquier síntoma de FOMO con una rutina diaria que incluya momentos de reflexión —como escribir un registro breve de emociones— y una introspección que facilite "distinguir entre el deseo real y el simple impulso social". Para no unirse al rebaño, cientos de españoles decidieron pasar la noche en un cine.
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