Un estudio revela que la inversión tecnológica de empresas españolas crecerá con la inteligencia artificial como eje.
Redacción
Un estudio internacional elaborado por Var Group y Excellera Intelligence entre 300 empresas de España, Italia y Alemania da cuenta de que el tejido empresarial en España está cambiando sus prioridades operativas y presupuestarias. De este modo, la transformación digital se ha consolidado como una palanca clave para ganar competitividad en el mercado.
Asimismo, un 98% de las organizaciones considera relevante disponer de un plan digital. Además, la gran mayoría observa esta planificación como un factor esencial para situarse por delante de sus competidores. Por consiguiente, la digitalización ya no se interpreta como un simple proyecto técnico.
Impulso de la inteligencia artificial y el dato
Aunque la ciberseguridad lidera el trabajo diario de las compañías, la tendencia de gasto está cambiando. Por este motivo, las soluciones en la nube y la inteligencia artificial centran los nuevos planes presupuestarios. Así, la inversión tecnológica de las empresas españolas busca acelerar la innovación y mejorar los procesos de trabajo.
En este sentido, el análisis del dato adquiere un rol clave dentro del contexto europeo. La gestión adecuada de la información resulta imprescindible para alimentar las nuevas herramientas operativas. Por tanto, los datos y la automatización avanzan de manera conjunta en el panorama nacional.
Por otra parte, las corporaciones confían en obtener retornos directos mediante estas decisiones. Entre las metas destacan el aumento de las ventas, la reducción de costes y una mejor experiencia del cliente. De esta manera, las plataformas digitales dejan de ser meras herramientas de eficiencia para convertirse en motores de crecimiento.
Retos en la integración y resistencia al cambio
A pesar del impulso operativo, las organizaciones sufren diversos obstáculos en su camino digital. La integración con sistemas informáticos antiguos representa el reto principal. Sin embargo, la resistencia al cambio interno también frena la adopción de nuevas soluciones tecnológicas.
Por estas razones, el mercado demanda un acompañamiento continuo por parte de los proveedores. La mayoría de las compañías exige servicios de consultoría estratégica durante el proceso. Por ello, las firmas buscan socios capaces de alinear la tecnología con las metas del negocio.
"La transformación digital ha dejado de centrarse exclusivamente en la modernización tecnológica para convertirse en una herramienta de competitividad. Tras consolidar la ciberseguridad como un requisito imprescindible, las empresas están orientando sus inversiones hacia la inteligencia artificial y el dato para impulsar el crecimiento, mejorar la toma de decisiones y generar nuevas ventajas competitivas. El verdadero reto ya no es incorporar tecnología, sino integrarla de forma estratégica para transformar el negocio", afirma Gorka Jiménez, responsable regional de Var Group Iberia.
En definitiva, la nueva inversión tecnológica de las empresas españolas marcará la diferencia en el mercado. El éxito dependerá de saber aplicar las herramientas digitales en consonancia con la estrategia corporativa.
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