Un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona demuestra que esta dieta genera bienestar emocional.
Eva Marabotto
Esta investigación es fruto de una colaboración entre la University College London y el Instituto de Salud Global de Barcelona. Este análisis se centra en aspectos como la autonomía, el disfrute de la vida y el sentido vital.
Los autores han examinado los datos de casi 3.300 personas de entre 50 y 90 años. Todos los participantes pertenecen al Estudio Longitudinal del Envejecimiento en Inglaterra. Asimismo, el equipo ha evaluado sus hábitos alimentarios y su bienestar emocional en distintas etapas.
Efecto protector frente a la pandemia
El estudio coincide con la irrupción de la crisis de la COVID-19 y sus restricciones. Sin embargo, el deterioro emocional fue menos acusado en las personas con mayor adherencia a este patrón. Por lo tanto, los datos confirman que la dieta mediterránea se asocia con mejor bienestar psicológico en momentos de dificultad.
"El nuestro es un estudio observacional y los resultados requieren cautela", afirma Camille Lassale, investigadora de ISGlobal. No obstante, Lassale destaca que las encuestas de la pandemia aportan un gran valor añadido al trabajo. Además, la investigadora señala que este patrón ayuda a regular el estrés y la salud intestinal.
Promover hábitos saludables en mayores
"Este estudio muestra la relación entre comer bien y la mente", sostiene Alanna Shand, psicóloga investigadora y coautora. Al mismo tiempo, Shand confía en que esta disciplina científica aporte nuevas evidencias en los próximos años.
"No hay duda de la necesidad de promover estilos saludables", afirma Andrew Steptoe, investigador de la universidad londinense. Steptoe aconseja priorizar una dieta rica en vegetales y baja en carnes procesadas o dulces. Finalmente, esta recomendación refuerza que la dieta mediterránea se asocia con mejor bienestar psicológico en la población mayor.
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