El Confidencial revela un dossier de Interior con perfiles ideológicos de periodistas y tertulianos. FAPE y APM denuncian la práctica y reclaman responsabilidades.
Judith Victoria Cherquis
El Ministerio del Interior reconoce que su Oficina de Comunicación elaboró un dossier con perfiles de periodistas y tertulianos, pero niega que el documento constituya una clasificación ideológica. No obstante, FAPE y APM consideran que ningún organismo público tiene legitimidad para fichar, catalogar o perfilar ideológicamente a profesionales de la información. Por ello reclaman responsabilidades.
El Confidencial saca a la luz el dossier
La polémica parte de una información publicada por El Confidencial. Dicho medio difundió el contenido de un documento elaborado por la Oficina de Comunicación del Ministerio del Interior en febrero de 2024. El dossier, de 54 páginas, reúne 281 fichas correspondientes a 280 personas. Estas personas incluyen periodistas, directores, columnistas, tertulianos y otros profesionales que participan en medios de comunicación.
Las fichas incluyen datos profesionales, fotografías, medios en los que trabajan o colaboran, trayectoria y especialidad. Además, el documento añade valoraciones sobre su orientación política y su actitud ante el Gobierno y determinadas cuestiones políticas. Entre las expresiones recogidas aparecen términos como «afín» o «muy crítico».
El dossier incluye también a profesionales que cubren habitualmente la información de Interior, la Policía Nacional o la Guardia Civil, así como a responsables y antiguos responsables de organizaciones profesionales como FAPE, APM y la Asociación de Periodistas Parlamentarios.
Marlaska lo define como un documento de trabajo
El Ministerio confirmó la existencia del documento después de la publicación de El Confidencial. Interior sostiene que se trata de un documento interno elaborado con finalidad consultiva. Además, niega que tuviera como objetivo establecer censura, limitar el ejercicio del periodismo o discriminar entre medios y profesionales. El departamento asegura que su Oficina de Comunicación atiende a periodistas y medios «sin establecer distinciones de ningún tipo».
Marlaska defendió esta posición el martes en Ceuta y volvió a hacerlo este miércoles en el Congreso. El ministro calificó el dossier de «documento de trabajo interno» y aseguró que no tenía «ninguna finalidad espuria». Según explicó, servía para conocer qué se decía sobre el Ministerio y su actividad y mejorar la eficacia de la comunicación institucional.
En la sesión de control, además, negó que el documento definiera a las personas por su ideología «en modo alguno» y rechazó que se tratara de una lista negra: «No va con nosotros ninguna lista negra». Por otro lado, Marlaska recordó también que Interior ya había pedido disculpas a quienes pudieran haberse sentido ofendidos por el contenido o por algunas de las valoraciones incluidas.
FAPE exige el fin del perfilado ideológico
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España ha expresado su «más enérgica condena» y considera que la elaboración del documento es una práctica incompatible con el Estado de derecho.
FAPE sostiene que ningún organismo del Estado tiene legitimidad para «fichar, catalogar o perfilar ideológicamente» a periodistas. Sin embargo, la organización considera especialmente grave que una institución con capacidad de influencia sobre el acceso a fuentes, acreditaciones y trato institucional establezca diferencias entre profesionales «afines» y «problemáticos».
La federación reclama a Interior el cese de cualquier práctica de clasificación, seguimiento o perfilado de periodistas, garantías de que las personas incluidas no han sufrido perjuicios o represalias y una depuración de responsabilidades en la Oficina de Comunicación.
La Asociación de la Prensa de Madrid se sumó al comunicado de FAPE y adoptó la misma posición. Ambas organizaciones advierten del posible efecto que este tipo de seguimiento puede tener sobre el ejercicio del periodismo crítico.
El PSOE también reclama explicaciones
La polémica ha provocado además reacciones dentro del propio PSOE. Por ejemplo, su portavoz parlamentario, Patxi López, aseguró que no le gustan «las listas que clasifican a nadie» y rechazó especialmente cualquier clasificación basada en el «posicionamiento político». López reclamó explicaciones a Interior.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desmarcado también del documento. Este miércoles desautorizó el informe y defendió la libertad de prensa.
Por su parte, el portavoz del PP, Miguel Tellado, exigió la dimisión de Marlaska y calificó la existencia del dossier de propia de una «dictadura bananera». Gabriel Rufián, portavoz de ERC, calificó de «cutre» su elaboración y cuestionó el uso de dinero público para crear este tipo de perfiles.
Los medios revisan sus propias fichas
La publicación del dossier ha llevado a distintos medios a revisar las fichas de sus propios profesionales.
- El País confirma la existencia del documento y sus 281 fichas.
- La Razón identifica a cinco periodistas de su entorno.
- El Español señala también a cinco profesionales de su redacción y pone el foco en las dudas que plantea el tratamiento de sus opiniones políticas desde la perspectiva de la protección de datos.
- LaSexta ha confirmado la presencia de varios de sus colaboradores, entre ellos Afra Blanco, Juande Colmenero y Benjamín Prado.
- El Independiente ha identificado al director del periódico, Casimiro García-Abadillo, y a los periodistas Cristina de la Hoz y Juanma Romero.
- Onda Cero, por su parte, ha revisado el documento y ha informado sobre las fichas de periodistas como Rubén Amón y Marta García Aller.
- RTVE recoge el reconocimiento de Interior y la condena de FAPE.
- The Objective aborda igualmente el contenido del dossier y la negativa de Marlaska a considerarlo una lista negra.
- El Mundo recoge las reacciones políticas al documento y las valoraciones ideológicas que aparecen en las fichas.
El dossier también ha sido objeto de cobertura en El Mundo y The Objective, que han recogido tanto las reacciones políticas como la negativa de Marlaska a considerar el documento una lista negra.
El dossier plantea dudas sobre la protección de datos
El contenido del documento abre además una cuestión jurídica relacionada con la protección de datos personales. El artículo 9 del Reglamento General de Protección de Datos considera las opiniones políticas una categoría especial de datos. Por otra parte, establece como regla general la prohibición de su tratamiento, aunque contempla determinadas excepciones.
Por ello, la elaboración de un fichero que incorpora valoraciones sobre la orientación política de profesionales plantea dudas sobre su encaje en la normativa europea. No obstante, la existencia del dossier no permite afirmar por sí sola que Interior haya vulnerado el RGPD. Para determinarlo habría que analizar, entre otros elementos, la finalidad concreta del tratamiento, su base jurídica y las circunstancias en las que se obtuvieron y utilizaron esos datos.
El caso deja así abiertas varias preguntas: quién encargó exactamente el documento, qué metodología utilizó la Oficina de Comunicación para elaborar los perfiles, qué fuentes empleó, quién tuvo acceso al dossier y qué uso concreto se hizo de él.
Interior sostiene que fue un documento interno de carácter consultivo. Las organizaciones profesionales reclaman, en cambio, transparencia y responsabilidades por una práctica que consideran incompatible con la libertad de prensa.