Radio Free Asia era una emisora creada por Estados Unidos para llevar información libre a países asiáticos sin libertad de prensa.
Judith Victoria Cherquis
El fin de una emisora histórica
Radio Free Asia interrumpe sus transmisiones por primera vez desde 1996. La emisora detiene todas sus operaciones tras perder la financiación federal. La decisión sigue a los recortes de la administración Trump y a la demora de nuevos fondos debido al cierre parcial del gobierno.
RFA se creó para ofrecer noticias independientes en países donde los medios no pueden actuar libremente. Sus transmisiones llegaban a China, Corea del Norte, Vietnam, Camboya, Laos y Myanmar. Informaba sobre derechos humanos, política, corrupción y abusos de poder. Durante casi treinta años, millones de personas confiaron en RFA como fuente de información veraz.
Recortes y narrativa del gobierno
En marzo de 2025, Trump ordenó recortes a la Agencia de Medios Globales de Estados Unidos (USAGM), que supervisa RFA y otras redes. La administración calificó estos recortes como un esfuerzo por eliminar lo que llamó “propaganda radical”. Sin embargo, RFA y las redes afiliadas suelen ser una de las pocas fuentes de medios independientes en gran parte del mundo.
Kari Lake, nombrada por Trump para supervisar USAGM, cortó cientos de empleos en agosto de 2025. Los recortes dejaron a la emisora con recursos insuficientes para mantener sus operaciones.
La suspensión definitiva
En octubre de 2025, RFA anunció que detendría la producción editorial el 31 de octubre. Bay Fang, presidenta y CEO, explicó que se preservarán archivos y estructuras mínimas para reanudar actividades si la financiación regresa. La emisora también cerrará oficinas internacionales y despedirá empleados que habían sido suspendidos temporalmente desde marzo.
Impacto humano y declaración de los periodistas
Rosa Hwang, editora ejecutiva, declaró:
“Para los periodistas de RFA que sacrificaron tanto enfrentando fuerzas poderosas y malignas, es un momento desgarrador. Y no cabe duda de que los regímenes autoritarios ya están celebrando la posible desaparición de RFA.”
La medida implica un golpe directo a los trabajadores y a la capacidad de informar en regiones cerradas.
Un golpe a la libertad de información
El cierre de RFA deja sin una de las pocas fuentes fiables de noticias a millones de personas en Asia. La emisora informaba sobre censura, derechos humanos y abusos de poder en lugares donde los medios locales están controlados. Expertos en libertad de prensa alertan que la suspensión fortalece a regímenes autoritarios y limita la transparencia informativa.
Consecuencias políticas
El caso refleja tensiones entre la administración federal, el Congreso y la USAGM. Críticos señalan que decisiones políticas internas pueden afectar la comunicación internacional y la diplomacia pública, dejando vulnerables a medios que dependen de financiación estatal para ofrecer noticias independientes.