La URV ha implementado un bucle magnético y un estetoscopio digital, recursos técnicos para estudiantes y docentes con discapacidad auditiva.
Eva Marabotto
Para que las clases sean para todos, la URV trabaja para ponerlas a disposición de los miembros de la comunidad universitaria con sordera o discapacidad auditiva. Lo hace mediante recursos técnicos para que los estudiantes puedan seguir con normalidad las clases y prácticas. Los dispositivos fueron adquiridos por la URV con el asesoramiento del Servicio de Recursos Educativos en coordinación con el Servicio de Atención a las Diversidades de la Oficina de Igualdad y Compromiso Social. También se ha contado con las orientaciones de la Asociación Catalana para la Promoción de las Personas con Sordera (ACAPPS).
Los recursos técnicos de la URV para estudiantes con discapacidad auditiva
Concretamente, la URV ha testado un sistema de bucle magnético para amplificar el sonido. Consiste en que la persona que imparte la clase utiliza un micrófono emisor. Pero gracias a este sistema, el sonido llega mucho mejor al receptor, que debe llevar un audífono o un implante coclear compatible. El bucle magnético, por inducción magnética o bien por inducción de audiofrecuencia, es un sistema de comunicación para personas que utilizan audífonos. En ese sentido, reduce el ruido de fondo y emite señales magnéticas inalámbricas que son recogidas por el audífono.
Esto facilita al usuario la accesibilidad al entorno, tanto para orientarse y moverse en el espacio, como para recibir información sonora de cualquier tipo. Se han adquirido dos tipos de sistemas de bucle magnético por FM. Unos son fijos que se instalarán de manera permanente en algunos espacios de la URV. Otros son móviles para poder llevarlos donde haga falta.
Una herramienta para la enfermería
También se ha probado otro aparato, en este caso específico de enfermería. Se trata de un estetoscopio digital. Se trata de un dispositivo médico que permite grabar, almacenar y transmitir digitalmente los sonidos del cuerpo, tales como los latidos del corazón y los sonidos pulmonares. A diferencia de los estetoscopios tradicionales, que sólo amplifican los sonidos para que quien haga la auscultación los oiga e identifique, los digitales convierten a los sonidos en señales electrónicas que se pueden analizar y compartir. Además, la ventaja para las personas con diversidad auditiva es que reducen el ruido de fondo y amplifican los sonidos deseados. Es necesario que el usuario final se instale una aplicación en el móvil.
La experiencia de uno de los beneficiarios
Jade Campos, el estudiante de segundo curso de Enfermería que ha probado los aparatos, ha valorado muy positivamente la experiencia. “Ha sido un momento emocionante por primera vez. Gracias a esto, puedo identificar mucho mejor los sonidos y me equiparo a mis compañeros”, ha afirmado.
Una vez validados estos equipamientos, se hará difusión y se pondrán a disposición de estudiantes y profesores que los puedan necesitar. “A partir de aquí, iremos viendo qué nuevas necesidades van surgiendo para seguir trabajando para intentar darle respuesta”, explica Tárek Lutfi, técnico del Servicio de Recursos Educativos encargado de impulsar la accesibilidad digital. Es decir, que cualquier miembro de la comunidad universitaria, principalmente estudiantes, que tenga algún tipo de diversidad o discapacidad pueda acceder a los servicios que ofrece la universidad.
Para conocer más sobre estos servicios o solicitarlos se pueden consultar la web del Servicio de Accesibilidad Digital del Servicio de Recursos Educativos y el Servicio de Atención a las diversidades de la Oficina de Igualdad y Compromiso Social.