Cultivan lechugas doradas con antioxidantes y sustancias beneficiosas para la memoria

diciembre 27, 2024
Tiempo de lectura: 2 mins
Lechugas doradas cultivadas por científicos del CSIC. Foto: IBMCP.
Lechugas doradas cultivadas por científicos del CSIC. Foto: IBMCP.

Los vegetales tienen color dorado por la cantidad de betacaroteno, un antioxidante, que tienen sus hojas. Fueron creados en el  Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas.

Eva Marabotto.

Un grupo de investigación del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, un centro que comparten el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universitat Politècnica de València, ha desarrollado un proceso para fortificar las hojas de las plantas. El mecanismo logra incrementar la carga de sustancias favorables como el beta-caroteno, un precursor de la vitamina A en la dieta humana.

El trabajo se ha publicado en la revista Plant Journal. Demuestra que, mediante técnicas biotecnológicas y tratamientos con alta intensidad de luz, se puede multiplicar hasta 30 veces los niveles de beta-caroteno en hojas. Incluso que se crean nuevos lugares para almacenarlo.

Qué es el beta-caroteno

El beta-caroteno es un pigmento que se encuentra de forma natural en plantas y otros organismos que hacen fotosíntesis. Por eso las lechugas doradas tienen  propiedades antioxidantes, inmunoestimulantes y promotoras de las capacidades cognitivas. En concreto, el beta-caroteno es el principal precursor de los retinoides, compuestos químicos con importantes funciones en el organismo.  Colabora con la visión, la proliferación y diferenciación celular y el sistema inmune.

Utilizando plantas de tabaco como modelo de laboratorio, el equipo dirigido por Manuel Rodríguez Concepción,  ha conseguido aumentar el contenido de beta-caroteno en las hojas sin afectar negativamente otros procesos vitales como la fotosíntesis. "Nuestro trabajo ha conseguido producir y acumular el beta-caroteno en compartimentos celulares donde no se encuentra normalmente mediante la combinación de técnicas biotecnológicas y tratamientos con alta intensidad de luz”, resume el especialista.

Mayor acumulación y bioaccesibilidad

Los resultados de este estudio, que publica la revista Plant Journal, demuestran que es posible multiplicar los niveles de beta-caroteno en las hojas creando nuevos lugares para almacenarlo. Los investigadores detectaron que se almacenaba en los plastoglóbulos, vesículas de almacenamiento de grasas presentes de forma natural dentro de los cloroplastos. Pero también se puede propiciar su producción fuera de los cloroplastos mediante abordajes biotecnológicos. En ese caso, comenta Pablo Pérez Colao, coautor del trabajo, “el beta-caroteno se acumula en vesículas similares a los plastoglóbulos pero localizadas en el citosol, la sustancia acuosa que rodea a los orgánulos y al núcleo de las células”.

La combinación de ambas estrategias consiguió un aumento de hasta 30 veces en los niveles de beta-caroteno accesible en comparación con hojas no tratadas. La acumulación masiva de beta-caroteno aportó además una característica coloración dorada a las hojas de lechuga con antioxidantes. En opinión de los investigadores, el descubrimiento “representa un avance muy significativo para mejorar la nutrición a través de la biofortificación de verduras y hortalizas como lechugas, acelgas o espinacas sin renunciar a su característico aroma y sabor”.

Link a la publicación sobre el cultivo de las lechugas doradas con antioxidantes en The Plant Journal.

 

Últimas noticias

Las más leídas

[gtranslate]

No te lo pierdas