La justicia española ordena a Meta pagar 479 millones de euros a la prensa digital por el uso indebido de datos personales con fines publicitarios.
Judith Victoria Cherquis
Meta utilizó datos personales de usuarios de Facebook e Instagram sin respetar las normas europeas de protección de datos. Esa práctica generó una ventaja comercial sobre los medios digitales españoles, lo que llevó a su condena por competencia desleal. El Juzgado de lo Mercantil número 15 de Madrid analizó estos hechos y concluyó que la empresa vulneró la regulación vigente. Además, el juez Teodoro Ladrón Roda valoró el impacto directo en el mercado publicitario digital.
La resolución fija una compensación de 479 millones de euros para un total de 87 medios y agencias. Estas empresas reclamaban 551 millones. El juzgado aceptó parte de la demanda y reconoció que Meta obtuvo un beneficio injusto gracias a la explotación de datos personales que la normativa europea protege de forma estricta. Meta condenada por competencia desleal marca un precedente.
La sentencia destaca que el acceso privilegiado a los perfiles publicitarios creó un desequilibrio claro. La decisión judicial señala que Meta colocó anuncios con un nivel de segmentación que el resto del sector no podía replicar. Por lo tanto, la compañía consolidó una posición dominante que afectó al mercado entero.
La ventaja competitiva
Los medios perjudicados argumentaron que la empresa capturó ingresos publicitarios mientras ignoraba obligaciones legales que ellos sí respetaban. Con datos personales detallados, Meta ofreció campañas más precisas y más atractivas para los anunciantes. Esa diferencia resultó determinante. El juez compartió ese análisis y explicó que el uso inadecuado de datos creó una competencia desleal sostenida en el tiempo, resultando en Meta condenada por competencia desleal.
La resolución no es firme. Meta puede presentar recurso. Aun así, el fallo marca un precedente relevante dentro del sector digital. Meta condenada por competencia desleal también abre la puerta a reclamaciones adicionales si aparecen nuevos cálculos de impacto económico. Los medios valoran esta decisión como un paso decisivo. Además, insisten en que la protección de datos debe tener un efecto real en el mercado.
El caso refuerza la presión regulatoria sobre las grandes tecnológicas. De hecho, la decisión aparece en un momento en el que autoridades europeas exigen más transparencia y más control en el uso de datos. Por otra parte, los editores consideran que la sentencia impulsa un entorno más justo. Mientras tanto, el debate sobre la publicidad digital y el poder de las plataformas vuelve al centro de la agenda pública.