El espacio de tecnología reacondicionada Back Market ha iniciado una campaña contra la "fast tech" o tecnología de reemplazo rápido para atenuar su impacto en el medio ambiente.
Eva Marabotto
Back Market, el marketplace líder en tecnología reacondicionada, ha lanzado una campaña global con un mensaje claro. Se trata de una iniciativa para acabar con la fast tech, o tecnología rápida. Esta iniciativa internacional denuncia los efectos devastadores del consumo excesivo de dispositivos electrónicos. En cambio, propone un modelo más sostenible basado en la reutilización y la prolongación de la vida útil de los productos tecnológicos.
El lanzamiento de la campaña coincide con el inicio del Mes de la Tierra. Así, busca aprovechar este periodo de concienciación medioambiental global para poner el foco en el problema de la tecnología desechable. Con esta iniciativa, Back Market invita a repensar la relación con los dispositivos electrónicos. También propone apostar por un uso más responsable y duradero.
La campaña de Back Market contra la "fast tech"
“Los residuos electrónicos y la cultura del usar y tirar son problemas globales que exigen una respuesta global. Debemos empezar a hablar con claridad sobre el impacto medioambiental de nuestra dependencia tecnológica, y una de las formas más potentes de hacerlo es mostrando cómo ha cambiado el planeta entre el lanzamiento de un modelo de smartphone y el siguiente”, ha señalado Thibaud Hug de Larauze, CEO y cofundador de Back Market. “Queremos que esta campaña inspire a la gente a replantearse su relación con la tecnología y a tomar decisiones más responsables”, ha completado
Hug de Larauze agrega: "Hemos sido condicionados para creer que el progreso significa reemplazar, no mantener. Pero esta mentalidad tiene un coste elevado —uno que va mucho más allá de nuestros bolsillos”. Por último, destaca: "No tiramos un coche solo porque necesita cambiar las ruedas. ¿Por qué entonces tratamos nuestra tecnología como si fuera desechable?”.
La campaña utiliza imágenes de “antes y después”. Usa lapsos que recorren diferentes modelos de iPhone. Muestra cómo fenómenos como el deshielo de glaciares, las sequías extremas y las inundaciones han transformado radicalmente el paisaje global. se dio en el mismo periodo en que los fabricantes han ido sacando nuevos modelos de smartphones al mercado. Con imágenes impactantes, se pretende concienciar sobre el impacto real de la obsesión por lo último en tecnología.
La campaña anima a los consumidores a actuar: reutilizar, reparar y optar por tecnología reacondicionada siempre que sea posible. Concretamente, el manifiesto de Back Market sostiene: “La tecnología es ahora más potente y avanzada que nunca”. Por eso, se debe romper con el ciclo de sobreproducción, obsolescencia programada y consumo desechable. “Es hora de desactualizarse”, dice.
El impacto del sector tecnológico
Actualmente, el uso y producción de tecnología digital representa el 4% de las emisiones globales de carbono. Esta cifra es incluso mayor que la aviación. Se prevé que esa cifra aumente hasta el 14% en 2040 si no se toman medidas. Solo la fabricación de los dispositivos representa la mayor parte de su huella ambiental. Por ejemplo, el 80% de la huella de carbono de un smartphone se produce antes de que el usuario lo encienda por primera vez.
El problema se agrava con el ritmo frenético al que se produce y desecha tecnología. Desde 2013, se han vendido más de mil millones de smartphones cada año en todo el mundo. En 2022, había 16.000 millones de teléfonos móviles en circulación. De ellos, unos 5.300 millones se convirtieron en residuos ese mismo año. La vida útil media de un smartphone es de apenas 2,5 años. Sin embargo, el 80% de los dispositivos aún funcionan cuando se reemplazan.
El crecimiento de los residuos tecnológicos
Esa dinámica contribuye al crecimiento acelerado de los residuos electrónicos. Estos se han convertido en el tipo de basura que más rápido crece en el planeta. En 2022 se generaron 62 millones de toneladas. La cifra significó un aumento del 82% respecto a 2010. Incluso se estima que esta cifra alcanzará los 82 millones de toneladas en 2030. De todo ese volumen, sólo se recicla formalmente un 22,3%, lo que muestra el enorme desafío al que nos enfrentamos.
Ante esta situación, Back Market defiende un cambio hacia un modelo circular donde reutilizar, reparar, reacondicionar y revender sean las nuevas normas. Por ejemplo, mantener un iPhone 13 durante cinco años en lugar de dos y medio reduce sus emisiones de carbono en un 49%. Alargar su vida útil hasta los diez años puede reducir esas emisiones hasta un 68%. Si este tipo de hábitos se generalizara a nivel global, podrían evitarse hasta 21,6 millones de toneladas de CO₂ al año. Esto sería el equivalente al consumo anual de energía de más de 5 millones de hogares españoles.
La campaña se ha desarrollado en colaboración con Marcel, agencia creativa e interactiva con sede en París. Podrá verse en ciudades como Madrid, Nueva York, Londres, París o Hamburgo. Irá acompañada de contenidos digitales y acciones en redes sociales para concienciar y empoderar a los consumidores para frenar el ciclo de consumo impulsivo de tecnología.
Para conocer más sobre la campaña de Back Market contra la "fast tech" visitar este enlace.