Un equipo de la UCM investiga un nuevo fármaco para la hipertensión pulmonar.
Eva Marabotto
La comunidad científica española celebra un avance significativo en el campo de la salud cardiovascular. Un estudio reciente liderado por la Universidad Complutense demuestra que la activación de la proteína receptor sigma-1 mejora la función del corazón. De esta manera surge una esperanza con un nuevo tratamiento para la hipertensión pulmonar.
Estos resultados se han obtenido en un modelo animal que reproduce fielmente las condiciones de la enfermedad. El estudio consigue ralentizar la progresión de esta patología tan compleja y grave.
Diversas instituciones nacionales han participado activamente en este proceso investigador. Los científicos de la Universidad Complutense de Madrid han trabajado junto al CIBERES y al CIC biomaGUNE. Los expertos han publicado sus hallazgos en la revista especializada Biomed Pharmacother. Este trabajo conjunto permite identificar dianas terapéuticas inéditas hasta la fecha.
Funcionamiento del receptor sigma-1
El fármaco utilizado reduce las contracciones de las arterias pulmonares de forma eficaz. Esta acción favorece directamente al ventrículo derecho del corazón. Precisamente, esta es la parte del órgano se encarga de bombear la sangre hacia los pulmones con normalidad. Por eso, la investigación confirma que el daño estructural en los vasos se atenúa gracias al tratamiento para la hipertensión pulmonar.
Hasta ahora, la mayoría de fármacos actuales actúan sobre procesos biológicos distintos. Por eso, el equipo busca mecanismos nuevos que ofrezcan una alternativa real a los pacientes afectados. "Encontrar nuevas dianas terapéuticas es esencial para seguir avanzando", destaca Daniel Morales, investigador del equipo y miembro del Departamento de Farmacología y Toxicología de la UCM.
Resultados en modelos experimentales
Concretamente, los investigadores utilizaron roedores para observar la evolución de la presión pulmonar durante semanas. Durante este periodo administraron el activador de Sigma-1 denominado PRE084 a los sujetos de estudio. Así, los animales presentaron una mejoría notable en su capacidad de esfuerzo y salud vascular. El proceso demostró ser seguro en este entorno controlado de laboratorio.
A futuro, la prudencia científica marca los siguientes pasos de este equipo multidisciplinar madrileño. "Los experimentos se han realizado en modelos animales y todavía es necesario realizar más estudios", recuerda Ángel Cogolludo, investigador principal del estudio. El objetivo es confirmar estos datos antes de pasar a fases clínicas con humanos. El grupo quiere probar ahora fármacos que ya están comercializados para otras dolencias.
Futuro de la terapia farmacológica
La medicina actual afronta un gran desafío con esta patología poco frecuente. Si las investigaciones futuras confirman los datos, el enfoque abriría puertas a terapias mucho más eficaces. Los fondos públicos y privados han resultado vitales para financiar este proyecto de largo recorrido. El Ministerio de Ciencia e Innovación y el Instituto de Salud Carlos III han apoyado la iniciativa.
Noticias relacionadas: