La UAM estudia la relación entre aminoácidos y envejecimiento en un trabajo que podría mejorar la salud en la vejez.
Eva Marabotto
La Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha vinculado niveles bajos de ciertos aminoácidos con un envejecimiento más saludable. El hallazgo, publicado en Journal of Internal Medicine, podría servir como base para nuevos biomarcadores.
El equipo identificó que concentraciones reducidas de alanina y aminoácidos de cadena ramificada se asocian con mayor probabilidad de llegar a la vejez en buen estado. Este avance refuerza la idea de que la bioquímica de la sangre influye en la calidad de vida.
Un seguimiento prolongado
El estudio siguió durante cinco años a 859 personas españolas de 65 años o más. Para definir “envejecimiento saludable” se evaluaron tres aspectos: ausencia de enfermedades crónicas, buen estado físico y función cognitiva preservada.
Los participantes con niveles plasmáticos más bajos de los aminoácidos estudiados obtuvieron mejores resultados en estos tres apartados. Según los investigadores, esta es una de las conclusiones más sólidas del trabajo.
Un enfoque amplio y novedoso
“Son muy pocos los estudios prospectivos que analizan la relación entre distintos perfiles de aminoácidos y el envejecimiento saludable con criterios tan amplios”, explicó Damián González-Beltrán, investigador de la Facultad de Medicina de la UAM.
Este hallazgo refuerza la importancia de considerar la bioquímica corporal como parte de las estrategias para promover una longevidad activa. La UAM estudia la relación entre aminoácidos y envejecimiento con el fin de mejorar la prevención.
De la teoría a la práctica clínica
Los autores apuntan que estos compuestos podrían ser biomarcadores útiles en medicina personalizada. Ayudarían a identificar a las personas con mayor probabilidad de envejecer de forma saludable.
No obstante, el propio González-Beltrán advirtió que la tecnología para medir miles de metabolitos de forma masiva sigue siendo costosa. Este factor limita, de momento, su uso rutinario en consulta.
Si futuras investigaciones confirman estos resultados, podrían diseñarse intervenciones preventivas más precisas. Así, se optimizarían las políticas de salud pública para alargar la vida y mejorar su calidad. La UAM estudia la relación entre aminoácidos y envejecimiento para abrir esa vía de trabajo.