La organización ideó una guía para ayudar a gestionar la tecnología en menores.
Eva Marabotto
La organización Aldeas Infantiles SOS presenta la guía Enredados con las pantallas para ayudar a las familias a gestionar el impacto de la tecnología en menores.
Esta nueva herramienta analiza cómo la hiperconectividad y el acceso temprano a dispositivos afectan al bienestar emocional de niños y adolescentes. El documento ofrece pautas concretas para que los adultos realicen un acompañamiento activo en el entorno digital. La guía Enredados con las pantallas surge como respuesta a un contexto donde el 94,8 % de los jóvenes de 15 años ya tiene móvil propio.
Retos de la educación y riesgos digitales
La presentación ha tenido lugar en Madrid durante los desayunos informativos de la Plataforma Control Z. El presidente de la entidad, Pedro Puig, ha insistido en que las familias necesitan apoyos realistas para entender este ecosistema complejo. Según los datos del informe, el uso intensivo de internet condiciona la socialización y la construcción de la identidad desde la preadolescencia.
El texto advierte sobre el diseño de los algoritmos y mecanismos como el scroll infinito, creados para retener la atención. Muchos menores confiesan sentir cansancio mental y una presión constante por estar siempre disponibles en sus redes. Además, la guía Enredados con las pantallas identifica peligros graves como el acceso temprano a la pornografía, el ciberacoso y la desinformación.
Protección frente a la violencia en la red
La organización alerta sobre la normalización de contenidos inadecuados que distorsionan las expectativas afectivas de los jóvenes. El ciberacoso afecta ya a uno de cada cinco adolescentes y provoca un aumento de la ansiedad y el aislamiento. También preocupa la difusión de discursos de odio y narrativas misóginas que circulan con rapidez sin apenas contexto.
Ante esta situación, Aldeas Infantiles SOS propone fomentar el pensamiento crítico desde la infancia para distinguir bulos de información fiable. Resulta fundamental que los padres detecten señales de alerta como cambios de humor bruscos o miedo al consultar el teléfono. La confianza entre adultos y menores es la mejor barrera contra la sextorsión o la explotación sexual comercial.
Propuestas para una ley de protección digital
La entidad ha aportado medidas clave al Proyecto de Ley Orgánica para la protección de menores en entornos digitales. Entre sus peticiones destacan la obligación de usar verificadores de edad eficaces y controles parentales por defecto en los dispositivos. Asimismo, solicitan prohibir el acceso de los niños a las cajas de botín o loot boxes en los videojuegos.
La protección de la infancia requiere una coordinación real entre administraciones, centros educativos y fabricantes de tecnología. La formación en prevención de violencia digital debe formar parte del currículo educativo de forma obligatoria. Solo con un marco legal valiente se podrá garantizar que los jóvenes crezcan en entornos digitales seguros y saludables.
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